La ciudad de Reconquista, en la provincia de Santa Fe, se encuentra consternada tras el hallazgo de una pareja sin vida en una vivienda ubicada en la esquina de las calles 44 y 51. Las autoridades judiciales y policiales trabajan sobre la hipótesis firme de un crimen de género seguido por la autodestrucción del agresor, un hecho que habría tenido lugar durante la jornada del pasado 2 de mayo.
El hallazgo y la mecánica del hecho
La trágica escena fue descubierta por el hijo de la mujer en el sector del comedor de la propiedad. Según las primeras reconstrucciones, el presunto victimario, identificado como Carlos Daniel Barrios (65), se habría comunicado con el joven antes de quitarse la vida. En el lugar, la policía científica halló el cuerpo de Teresa Yolanda Faulkner (58) junto al de Barrios.
Sobre la mesa de la vivienda se secuestraron elementos clave para la causa:
Los dispositivos móviles de ambos integrantes de la pareja.
Un revólver Taurus calibre .32 largo.
Tres vainas servidas halladas en el tambor del arma, lo que coincidiría con la secuencia de disparos investigada.
El posible móvil y la investigación judicial
Los investigadores centran el móvil del crimen en la decisión de Faulkner de finalizar la relación de noviazgo, la cual había comenzado apenas dos meses atrás. Ante la falta de registros en cámaras de seguridad externas que captaran el momento exacto, las pericias balísticas y los resultados de las autopsias realizadas en la Morgue Judicial de Reconquista se vuelven pruebas determinantes para el cierre del expediente.
La causa está bajo la dirección de los fiscales Valentín Hereñu y Sebastián Galeano, pertenecientes a la Unidad Fiscal Especializada en Violencia de Género. En el operativo también interviene la Brigada de Femicidio de la Región IV, que se encuentra recolectando testimonios del entorno familiar y vecinal para establecer si existían antecedentes de violencia previos al desenlace fatal.
Asistencia y prevención
Mientras la Justicia avanza con los informes forenses complementarios, la familia de la víctima ha comenzado a recibir acompañamiento psicológico y asistencia institucional. Paralelamente, organizaciones locales han manifestado la urgencia de profundizar en las políticas de detección temprana de conductas violentas para evitar nuevos episodios de esta gravedad en la región.
