Lo que comenzó como una serie de alertas desesperadas de vecinos del sector Toma La Familia, terminó este miércoles en un despliegue judicial y policial que puso al descubierto un escenario de crueldad animal. Tras recibir denuncias a través de la plataforma digital AMVOZ, el Departamento de Delitos contra la Propiedad y Leyes Especiales de la Policía neuquina intervino en una vivienda donde varios animales sufrían condiciones de abandono incompatibles con la vida.
Los reportes vecinales eran contundentes: en un balcón de la propiedad, dos perros permanecían confinados a la intemperie, enfrentando tanto el sol abrasador como las gélidas temperaturas nocturnas sin ningún tipo de resguardo, agua o alimento. La situación alcanzó su punto más crítico cuando testigos afirmaron haber visto a uno de los canes alimentándose de los restos de otro animal debido a la inanición.
Ante la contundencia de las pruebas y el riesgo inminente, la Unidad Fiscal de Delitos Ambientales, liderada por el fiscal Maximiliano Breide Obeid, actuó de oficio solicitando una orden de registro. El juez de Garantías Juan Guaita autorizó el allanamiento, que se ejecutó con la participación de la División Delitos Ambientales y el equipo de Bienestar Animal de la Municipalidad de Neuquén.
Hallazgo macabro y peritajes forenses
Al ingresar al domicilio, las autoridades se toparon con una escena desgarradora: el cuerpo sin vida de un gato de pelaje negro. Según los primeros exámenes realizados por los veterinarios en el lugar, el felino presentaba un desprendimiento de mandíbula, una lesión que sugiere un evento traumático previo a su deceso.
El cadáver fue secuestrado por orden judicial para ser sometido a una necropsia, estudio que será determinante para establecer si el animal murió por causas naturales derivadas del abandono o si fue víctima de una agresión directa. Este informe pericial será una pieza clave en la imputación por violación a la Ley 14.346 de maltrato animal.
El futuro de los sobrevivientes
A pesar de la gravedad del hallazgo, la justicia dispuso que los perros encontrados en la propiedad permanezcan, por el momento, bajo el resguardo de sus dueños, aunque con una medida cautelar restrictiva. Los moradores fueron notificados formalmente de que se encuentran bajo investigación y sujetos a un régimen de inspección veterinaria diaria.
Este control estricto busca garantizar que los animales reciban la hidratación, nutrición y atención médica necesarias mientras avanza la causa. Desde las áreas intervinientes destacaron que este operativo subraya la importancia de la denuncia ciudadana y el uso de herramientas tecnológicas para combatir el maltrato animal en la capital provincial.
