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El Ministerio Público Fiscal solicitó el sobreseimiento de una mujer que había sido acusada por el homicidio de su pareja, al considerar que actuó en exceso de la legítima defensa.


Inicialmente, la fiscalía le había atribuido el delito de homicidio agravado por el vínculo. Sin embargo, con el avance de la investigación, el fiscal del caso Andrés Azar y el asistente letrado Maximiliano Jávega concluyeron que el hecho se produjo en un contexto de violencia de género.

La imputada, identificada como R.M., había sido acusada en agosto de 2025 por un hecho cometido el 19 de ese mes, en la vivienda que compartía con la víctima en la localidad de Senillosa.

De acuerdo con la investigación, durante una discusión la mujer utilizó un cuchillo y lesionó al hombre, quien falleció posteriormente como consecuencia de una herida punzocortante que le provocó un shock hipovolémico.

En ese sentido, Azar sostuvo que “del análisis del plexo probatorio surgió que la imputada estaba inmersa en un círculo de violencia y tenía una sensación de permanente peligro”, lo que se acreditó a partir de testimonios, informes, antecedentes de violencia entre ambos y pericias realizadas durante la investigación.

En función de ello, los funcionarios del MPF requirieron el sobreseimiento al considerar que la mujer actuó para repeler una agresión, aunque excediendo los límites de la legítima defensa.

El juez de garantías Juan Guaita, que intervino en el caso, hizo lugar al planteo y dictó el sobreseimiento de la mujer.