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A través de un juicio abreviado, la agente Camila Rocío Speranza admitió su culpabilidad. Mientras la imputada recibió una pena de ejecución condicional, la pequeña Catalina Galcerán continúa en Buenos Aires enfrentando secuelas "permanentes e irreversibles".

La justicia neuquina dictó sentencia este jueves en el caso que conmocionó a la localidad de Plottier el año pasado. En una audiencia de procedimiento abreviado, la agente de policía involucrada en el grave siniestro vial reconoció su responsabilidad, lo que permitió alcanzar un acuerdo entre la fiscalía, la querella y la defensa.

El fallo: prisión condicional e inhabilitación

El juez de garantías Juan Manuel Kees homologó el acuerdo presentado por el fiscal Andrés Azar. La condena establecida para Speranza consiste en:

·Pena de prisión: 2 años y 7 meses de ejecución condicional (no efectiva).

·Inhabilitación: 4 años de prohibición para conducir cualquier vehículo motorizado.

·Reglas de conducta: Obligación de presentarse cada cuatro meses ante la dirección de población judicializada.

La calificación legal fue la de lesiones gravísimas culposas, agravadas por la conducción imprudente y el exceso de velocidad.

El hecho: velocidad y falta de señales

La reconstrucción de la fiscalía determinó que el 19 de noviembre de 2025, alrededor de las 19:00, Speranza conducía una camioneta oficial (móvil JP 1521) de la Comisaría 46. El vehículo circulaba a una velocidad mínima de 72,82 km/h, excediendo los límites urbanos y, lo que resultó agravante, sin sirenas ni balizas encendidas.

Al llegar a una intersección, la agente frenó de manera imprudente, perdió el control del patrullero y embistió a dos niñas que circulaban en bicicleta. Mientras una de ellas logró saltar a tiempo, Catalina fue impactada de lleno por la camioneta Volkswagen Amarok.

El presente de Catalina: una lucha en Buenos Aires

Mientras el proceso judicial se cierra en Neuquén, la realidad de la víctima sigue siendo crítica. Catalina fue trasladada inicialmente en "código rojo" al Hospital Castro Rendón con un cuadro de shock hemorrágico y compromiso neurológico severo.

Actualmente, la niña permanece internada en la clínica Fleni, en Buenos Aires, donde atraviesa un largo y complejo proceso de rehabilitación. Según confirmaron las autoridades judiciales, las lesiones resultaron en secuelas permanentes e irreversibles, transformando para siempre la vida de la menor y su familia.