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Los sospechosos simularon una transacción de compra de dólares para emboscar a las víctimas en un alquiler temporario. Tras maniatarlas y robarles, fueron perseguidos por un allegado y terminaron tras las rejas. Una cómplice sigue prófuga.

NEUQUÉN.– La Justicia provincial avanzó con la formulación de cargos y el dictado de medidas de coerción contra dos hombres imputados por cometer un asalto bajo la modalidad de una falsa operación de cambio de moneda extranjera. Tras analizar los riesgos procesales expuestos por el Ministerio Público Fiscal, se determinó que los acusados permanezcan detenidos de forma preventiva por un lapso de cuatro meses.

El dictamen fue dispuesto por el juez de garantías Lucas Yancarelli, quien convalidó el requerimiento de la fiscal Valeria Panozzo y desestimó la estrategia de la defensa, que pretendía la liberación de los sospechosos bajo pautas de conducta y presentaciones en su provincia de origen.
Una emboscada en un alquiler temporario

De acuerdo con la hipótesis provisoria presentada en la audiencia judicial, el hecho delictivo fue planificado por los detenidos —de iniciales M.A.R. y L.D.B.— junto a una tercera involucrada que actualmente se encuentra siendo buscada por las fuerzas de seguridad. La mujer prófuga había contratado por una sola jornada un departamento de alquiler temporario ubicado sobre la calle Salta de la capital neuquina con el fin de utilizarlo como base operativa.

Bajo el engaño de concretar una compra de dólares, la sospechosa convocó al damnificado en el inmueble. La reconstrucción indica que:

El hombre concurrió a la cita acompañado por su hermana.

Al ingresar a la propiedad, ambos fueron sorprendidos por los dos hombres que estaban escondidos en el lugar.

Tras ser amenazados con armas blancas, los hermanos fueron atados de pies y manos con cinta de embalar.

Los asaltantes se apoderaron de 1.100 dólares, 180 mil pesos en efectivo y dos dispositivos móviles.

Escape, persecución civil y captura

Una vez que los delincuentes se retiraron del departamento, las víctimas consiguieron desatarse y alertaron telefónicamente a un amigo que los esperaba en las inmediaciones del edificio. Este allegado localizó a los sospechosos en la vía pública y comenzó a perseguirlos a lo largo de varias cuadras, logrando retenerlos por la fuerza hasta el arribo de las patrullas policiales, mientras que la mujer del grupo logró darse a la fuga.

Durante el debate, la fiscalía argumentó que el pedido de prisión preventiva resultaba indispensable debido a que ambos imputados provienen de la provincia de Buenos Aires y carecen de lazos familiares o laborales estables en Neuquén. A esto se suma el peligro de fuga latente ante la severa escala penal que prevé el delito cometido.

El arsenal probatorio que sostiene la imputación incluye las declaraciones testimoniales de los afectados y del civil que intervino en el arresto, las actas de los efectivos policiales, el hallazgo de dos cuchillos en la escena del crimen y las filmaciones de las cámaras de seguridad del consorcio que registraron los movimientos de entrada y salida de los acusados.