Un nuevo informe de la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella revela que el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) experimentó un leve retroceso durante el mes de febrero. El indicador se posicionó en 2,38 puntos, marcando una caída del 0,6% respecto a enero y consolidando una racha de tres meses a la baja para la gestión de Javier Milei.
Balance de contrastes: Honestidad vs. Capacidad
El relevamiento, ejecutado por la consultora Poliarquía, muestra un fenómeno de luces y sombras en la percepción pública. Mientras que algunos pilares de la gestión mejoraron, otros vinculados a la resolución de conflictos cayeron notablemente:
·Lo que sube: La percepción sobre la Honestidad de los funcionarios creció un 2,6%, alcanzando los 2,76 puntos. Asimismo, la Eficiencia en el gasto público mostró una mejora del 2,7%.
·Lo que baja: El golpe más fuerte se dio en la Capacidad para resolver problemas del país, que se desplomó un 4,9%. La Evaluación general del Gobierno también acompañó esta tendencia negativa con una caída a 2,18 puntos.
El contexto histórico y la estabilidad del índice
A pesar de la erosión mensual, el informe arroja un dato relevante para la Casa Rosada al comparar el escenario actual con el pasado reciente. Los 2,38 puntos de febrero de 2026 superan los registros de los últimos dos mandatarios en el mismo periodo de sus mandatos: la cifra es un 2,7% superior a la obtenida por Mauricio Macri en febrero de 2018 (2,32) y se ubica un 59,5% por encima de la marca de Alberto Fernández en febrero de 2022 (1,49).
Los analistas destacan que, aunque la tendencia es descendente, la cifra actual se mantiene cerca del promedio de la presente administración, que es de 2,44 puntos. Desde la asunción de Milei, el índice ha demostrado una resiliencia particular, moviéndose en una banda que va desde un piso de 1,94 hasta un pico de 2,86 unidades.
La encuesta se llevó a cabo sobre una muestra de mil casos en 37 localidades de Argentina, reflejando el pulso social en un contexto económico desafiante.
