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A 50 años del golpe de Estado que marcó la historia argentina, el ejercicio fiscal de 2026 oficializa un quiebre en las políticas de Estado de las últimas décadas. Un análisis exhaustivo de las partidas presupuestarias revela que el Gobierno ha decidido retirar por completo el auxilio financiero a instituciones neurálgicas como el Museo Sitio de Memoria ESMA y el Archivo Nacional de la Memoria.

La situación no es un hecho aislado, sino la culminación de un proceso de desinversión que comenzó en 2024. Según datos de la Oficina Nacional de Presupuesto, actividades que antes eran centrales, como la Puesta en Valor de Sitios y Espacios de Memoria —encargada de mantener los ex centros clandestinos de detención—, pasaron de una subejecución total en 2025 a la desaparición absoluta de sus renglones en 2026.

Natan Spollansky, economista de la ACIJ, señala que este fenómeno de "presupuesto cero" deja sin custodia documental a la historia reciente. "El Estado nacional tuvo históricamente a su cargo estas políticas, pero hoy vemos un proceso de desfinanciamiento progresivo que ya ni siquiera registra asignaciones específicas", advierte. Incluso organismos que sobreviven en el papel, como el Banco Nacional de Datos Genéticos, enfrentan un recorte real del 55% respecto a los niveles de 2023, lo que compromete seriamente su capacidad operativa para la identificación de nietos apropiados.