A través de la Resolución 173 de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), el Poder Ejecutivo Nacional formalizó el esquema de funcionamiento que deberán respetar los gremios aeronáuticos durante jornadas de paro. La normativa define a la aeronavegación como un servicio esencial, lo que obliga a las organizaciones sindicales a garantizar una operatividad del 75% mientras dure el conflicto.
La disposición, publicada recientemente en el Boletín Oficial, busca mitigar las complicaciones en el transporte de pasajeros y cargas, estableciendo que la normalización total del tráfico aéreo debe concretarse en un lapso no mayor a los 30 minutos posteriores a la finalización de la huelga.
Prioridades y vuelos garantizados
El nuevo reglamento introduce un "Cuadro de prelación y ordenamiento" que dicta cómo deben gestionarse las operaciones en contextos de protesta:
·Frecuencias únicas: No podrán suspenderse aquellos vuelos (regulares o no) hacia destinos que cuenten con una sola conexión diaria.
·Vuelos en curso: Las aeronaves que hayan iniciado su trayecto antes del comienzo de la medida de fuerza deben completar su operación sin interrupciones.
·Servicios críticos: Queda estrictamente prohibida la afectación de vuelos sanitarios o de naves públicas.
·Conexiones internacionales: La normativa exige que los vuelos al exterior sean reprogramados para operar dentro de las cuatro horas posteriores al levantamiento de la medida.
Restricciones por clima y seguridad
Un punto novedoso de la resolución es la suspensión automática de cualquier medida de fuerza en caso de pronósticos meteorológicos adversos. Si se prevén tormentas eléctricas, niebla o fenómenos que pongan en riesgo la seguridad operacional, los gremios deberán declinar la protesta para no sumar factores de riesgo a la navegación aérea.
Desde el organismo regulador señalaron que estas directrices son fundamentales para preservar la seguridad operacional y el derecho a la movilidad, argumentando que las alteraciones constantes en el servicio aerocomercial comprometen tanto el traslado de personas como el flujo de mercancías esenciales.
