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A través de la Resolución 79/2026, publicado este viernes, las refinadoras podrán elevar voluntariamente la proporción de biocombustible. La medida busca amortiguar el impacto de los precios internacionales del crudo y mejorar la eficiencia ambiental de los motores.

En un movimiento estratégico para contener la presión sobre los precios de los combustibles líquidos, el Gobierno Nacional habilitó este viernes a las empresas refinadoras a incrementar la mezcla de bioetanol en las naftas hasta un máximo del 15%.

La disposición, oficializada mediante la Resolución 79/2026 de la Secretaría de Energía y publicada en el Boletín Oficial, surge como una respuesta técnica para atenuar el impacto del alza en la cotización internacional del petróleo sobre el mercado local.

Ajustes técnicos y beneficios ambientales

El bioetanol aporta oxígeno a la nafta. Por lo tanto, si sube el porcentaje de etanol, sube automáticamente el oxígeno total. El límite de oxígeno que estaba vigente quedaba desfasado respecto al porcentaje de hasta un 15% de mezcla ya permitido por la Ley 27.640. Debido a ello, el porcentaje de mezcla se ubicaba en los hechos en torno al 12 por ciento.

Ahora el gobierno elevó el límite máximo de oxigeno hasta 5,6 por ciento. Por lo tanto, el porcentaje efectivo de mezcla podrá ahora sí trepar hasta el 15%.

El cambio está justificado a partir de un informe técnico elaborado del 25 de marzo de 2026, elaborado en el ámbito de la Subsecretaría de Hidrocarburos, donde se analiza la relación entre el contenido de bioetanol y el oxígeno total en las naftas.

“Se concluye en el mentado informe que resulta técnicamente viable, incrementar el límite máximo de oxígeno hasta el 5,6%, en tanto responde exclusivamente al aumento del contenido de bioetanol, sin implicar la incorporación de otros compuestos oxigenados”, se destaca en los considerandos de la resolución 79/2026.

Flexibilidad, no obligatoriedad

Un punto clave de la resolución es que no modifica el corte obligatorio ni impone nuevas exigencias impositivas o logísticas a las petroleras. Se trata de una habilitación que permite a las empresas manejar sus costos de manera más eficiente, favoreciendo la competitividad en un contexto de alta volatilidad del crudo.

"La adecuación busca favorecer un funcionamiento eficiente del mercado sin alterar las especificaciones de seguridad vigentes", señalaron fuentes oficiales.

¿Qué pasa con el Gasoil?

En cuanto al transporte de carga y vehículos diésel, la Secretaría de Energía confirmó que no habrá cambios inmediatos. Se mantiene la especificación técnica actual, que ya contempla mezclas de hasta un 20% de biodiesel, un parámetro que se considera estabilizado dentro de la matriz energética nacional.

Con esta medida, el Gobierno apuesta a que el mayor uso de derivados del agro (caña de azúcar y maíz) sirva como un "colchón" frente a las fluctuaciones externas, al tiempo que se avanza en una agenda de combustibles más limpios.