La iniciativa, impulsada por el concejal Fabián Godoy (MID), busca garantizar cruces seguros y eliminar la barrera urbana que representa la traza nacional. Los proyectos, denominados "Puente del Cristo" y "Puente de la Última Cena", incluirán miradores panorámicos hacia los monumentos icónicos de la ciudad.
CUTRAL CO – Con el objetivo de saldar una deuda histórica en materia de seguridad vial y conectividad urbana, el concejal Fabián Godoy presentó un proyecto de ordenanza para la construcción de dos puentes aéreos estratégicos sobre la Ruta Nacional 22. La propuesta busca beneficiar directamente a los vecinos de los barrios Parque Este y Parque Oeste, quienes diariamente deben arriesgar su integridad física para cruzar hacia el sector sur de la ciudad.
Infraestructura para la seguridad y la movilidad
El proyecto contempla la creación de dos estructuras diseñadas no solo para peatones, sino también para ciclistas, promoviendo la movilidad sustentable.
Puente del Cristo: conectará el barrio Parque Este con las calles Entre Ríos o San Juan, facilitando el acceso a establecimientos educativos y zonas comerciales.
Puente de la Última Cena: unirá el barrio Parque Oeste con la calle Roca, la principal arteria de Cutral Co.
Ambas obras deberán contar con accesibilidad universal mediante rampas reglamentarias, iluminación adecuada, barandas de protección y señalización correspondiente para garantizar un tránsito fluido y seguro.
Miradores urbanos con identidad
Una de las características distintivas de la iniciativa es la incorporación de espacios panorámicos. Los puentes contarán con sectores de descanso y contemplación con visual directa a los monumentos del Cristo y de la Última Cena, respectivamente.
Según la fundamentación del proyecto, estas áreas buscan transformar la infraestructura de paso en puntos de encuentro que revaloricen el patrimonio local y fortalezcan el sentido de pertenencia de los ciudadanos.
Una solución a la "barrera" de la ruta
El concejal Godoy destacó que la Ruta 22 funciona actualmente como una barrera que divide sectores con una fuerte interacción cotidiana. La falta de infraestructura adecuada obliga a estudiantes de niveles inicial, primario y secundario a cruzar la cinta asfáltica en condiciones de alto riesgo.
"Una ciudad que crece no puede obligar a sus vecinos a arriesgar la vida para cruzar una ruta", sostiene el documento. De aprobarse, el municipio deberá gestionar las autorizaciones ante Vialidad Nacional y podrá financiar las obras a través de presupuesto propio, aportes provinciales o programas nacionales de seguridad vial.
