Una nueva controversia sacude los pasillos de la Cámara de Diputados tras conocerse un acuerdo paritario que beneficia de manera dispar a los empleados legislativos. La gestión de Martín Menem selló un incremento que otorga un "plus" sustancial a los cargos de mayor rango, mientras que el grueso de los trabajadores percibirá una actualización significativamente menor.
La brecha de los aumentos
El acuerdo, alcanzado con el gremio UPCN, establece una suba general del 10,5% para todo el personal. Sin embargo, para los cargos de conducción se añadieron puntos porcentuales extra que elevan el aumento total hasta un 31% en los niveles más altos.
El esquema de beneficios adicionales se distribuye de la siguiente manera:
·Directores de área: Recibirán un 20% adicional.
·Subdirectores: Obtendrán un 16% extra.
·Jefes de Departamento: Sumarán un 12% más a la suba general.
Con esta escala, un sueldo de la categoría más alta alcanzaría los $2,7 millones en bruto, mientras que los trabajadores de las escalas inferiores se sitúan apenas por encima de los $790.000.
Clima de tensión y críticas a la gestión
La medida generó un fuerte rechazo entre los empleados de planta transitoria y categorías bajas (mayormente categoría 7), quienes señalan una contradicción entre el discurso de austeridad oficial y los beneficios otorgados a la estructura jerárquica.
Desde sectores parlamentarios justificaron la medida argumentando la dificultad para cubrir cargos de responsabilidad con los sueldos anteriores. No obstante, las críticas se intensificaron debido a dos factores adicionales:
1.Falta de transparencia: Delegados gremiales denunciaron que la resolución aún no ha sido publicada formalmente.
2.El "Caso Sharif": El malestar coincide con la difusión de información sobre un crédito hipotecario millonario otorgado por el Banco Nación a Sharif Menem, joven colaborador y familiar directo del titular de la Cámara, lo que alimentó las quejas sobre presuntos privilegios dentro del ámbito legislativo.
