El sector energético nacional se encuentra en medio de un intenso debate tras conocerse la designación de Ezequiel Acuña como subgerente en Nucleoeléctrica Argentina, la empresa estatal responsable de la operación de las centrales nucleares Atucha I, Atucha II y Embalse. El nombramiento ha generado una ola de críticas debido a la falta de antecedentes técnicos del joven en una industria de altísima complejidad y sensibilidad.
Trayectoria digital y falta de experiencia técnica
Acuña, de 23 años y estrechamente vinculado al espacio libertario, posee un perfil orientado principalmente a la comunicación digital y las redes sociales. Según trascendió, su experiencia previa se centra en proyectos como La Derecha Diario y un paso por la TV Pública, trayectorias que, para diversos sectores de la oposición, no justifican su acceso a un puesto de toma de decisiones en el área nuclear.
La diputada Andrea D’Atri (PTS/Frente de Izquierda) fue una de las voces más críticas, señalando que el nuevo funcionario terminó el nivel secundario en 2020, no concluyó la carrera de Ciencia Política y actualmente cursa estudios de Abogacía.
Polémica por los ingresos y el contexto del sector
Otro de los puntos que mayor indignación ha causado es el esquema salarial del cargo. De acuerdo con los datos que circularon, el sueldo para dicha jerarquía superaría los $10 millones mensuales, una cifra que contrasta fuertemente con la realidad que atraviesa Nucleoeléctrica Argentina.
La designación se produce en un escenario crítico para el desarrollo atómico del país, marcado por:
·Recortes presupuestarios: Importantes ajustes que afectan el mantenimiento y la operación.
·Fuga de cerebros: Pérdida de profesionales altamente especializados que emigran al sector privado o al exterior.
·Proyectos paralizados: Incertidumbre sobre el futuro de obras estratégicas para la soberanía energética.
Mientras el Gobierno defiende el nombramiento como parte de su esquema de gestión, especialistas y trabajadores del área advierten sobre los riesgos de "politizar" cuadros técnicos en organismos donde la idoneidad y la experiencia son requisitos fundamentales para garantizar la seguridad nuclear.
