El CD de Plaza Huincul tienen en debate la Ordenanza de tierras de la ciudad. El Ejecutivo había reclamado reformarla para poder avanzar para agilizar los mecanismos para caducar terrenos y en el deliberativo existe otro criterio. Fernando Doroschenco, dialogó sobre el tema con este medio.
P_: ¿Hacia dónde tiene que avanzar la modificación de la ordenanza de tierras?
FD_: Creo que hay tres o cuatro puntos por lo menos, en lo que respecta al bloque que consideramos que hay que modificar. El primero fundamental, creo que son los plazos para etapa de obra que, como está hoy la ordenanza, que en un año de que te entregan el terreno tenés que tener la casa terminada y viviendo ahí adentro, es imposible. No sólo para un terreno social como para cualquiera. Hoy la construcción de una vivienda de aproximadamente 35 metros cuadrados está entre 50 y 60 millones de pesos por lo tanto si tenemos en cuenta el sueldo promedio de un empleo de comercio que debe estar rondando el 1.200.000 aproximadamente es imposible con la situación que está el país
P_: Y los nuevos empleados un poquito menos…
FD_: Si es cierto, porque quizá con la antigüedad estén en eso, pero vamos a poner un millón entonces como referencia y por más que vayamos al otro número con el costo de vida como está, con el costo de la luz, el gas, los alimentos, es imposible pensar que alguien que quiera construir, que tenga el deseo de construir, en un año puede estar viviendo desde que le dan un terreno. Entonces creo que eso hay que modificarlo. Si, es cierto que tenemos que establecer también pautas claras de plazos de obra, acordes como digo, dependiendo cada situación. No es una tarea fácil y también la metodología de seguimiento que se puede llegar a implementar para ir controlando, que puede ser, por ejemplo, una rendición trimestral o semestral del interesado con un registro fotográfico, fílmico de los distintos avances que va haciendo en la obra. Creo que ese es un punto fundamental, que dio origen porque hemos tenido que prácticamente todos los terrenos que hoy están en Plaza Huincul en construcción, de acuerdo a la ordenanza vieja, estaban en condiciones de ser caducados, porque ninguno tenía las personas viviendo adentro. Creo que eso es el fundamental.
Después hay una división que, a mí en lo personal no me gusta, que establece la ordenanza, que es muy vieja, que los terrenos que están al sur del zanjón colector se pueden entregar en forma directa y los que están al norte del zanjón tienen que ser con licitación pública. Yo creo que eso es una forma de establecer una clase social y no me parece. Creo que todos los terrenos se ven entregar de la misma manera, pero ahí también hay que establecer criterios claros de cómo se van a entregar, los procedimientos para anotar, ahora que tenemos el boletín oficial, que queden publicados los distintos edictos, porque tenemos entendido que este terreno de la vecina que hoy tenemos la Banca del Pueblo (Karen Valenzuela) que fue caducado, que en principio parece ser…
P_: ¿Se confiscaron los adelantos?
FD_: Sí, es un tema. Pero bueno, hay una ordenanza que en cierta forma lo permite. Después la pregunta, vamos a suponer si efectivamente fue bien caducado el terreno. La pregunta es cómo se entregó y tenemos en el informe que aparentemente fue entregado en forma directa a un profesional de la salud. Entonces creemos que esa no es la metodología. Si vas a caducar un terreno porque no construyó y está bien caducado, creo que se deben establecer parámetros claros de cómo se va a volver a readjudicar, teniendo prioridades, madres solteras, con hijos, todo lo que habitualmente se escribe y no que, después, sea directamente una compensación de favores de parte del Ejecutivo quitando terreno y otorgándose luego a personas que le hicieron la campaña o bien que tienen algún compromiso.
