El concejal Fernando Doroschenco fundamentó el proyecto para enviar un informe al Tribunal de Cuentas de la provincia por veredas supuestamente pagadas y no construidas en la calle Córdoba, señalando que el Ejecutivo informó que "había realizado 1.918 metros cuadrados de vereda de 1,50 m de ancho. Algo que a simple vista, cuando uno pasa por la Ruta 22, no se apreciaba", afirmó.
"Decidimos ir a verificar si efectivamente era así y nos encontramos con el 'ver y tocar' que dijo el intendente; no vimos esos 1.900 metros y, por supuesto, tampoco pudimos tocar el faltante: tocamos tierra", dijo.
El edil riosequista detalló que en el lugar "solo había 350 metros, 400 metros aproximadamente de vereda. Entonces, ¿qué hicimos? Dijimos: vamos a certificar la existencia, o no, de la vereda como primera medida, para luego proceder a seguir investigando si había alguna posibilidad, o alguna situación, que ameritara informarle al Tribunal de Cuentas una anomalía como esta. Y, efectivamente, fuimos con un escribano que certificó visualmente y se procedió a la medición, con un instrumento registrado, de cuántos metros había. Nos encontramos con que, en realidad, había desde el inicio hasta el final 399 metros de vereda construida; a partir de ahí, solo tierra o pequeños playones construidos por los propios vecinos", describió.
"Lo que efectivamente se construyó de vereda, certificado por escribano, fueron 349,1 metros lineales, que son 523 metros cuadrados. Eso es un 25 o 26% de los 1.900 metros que el Ejecutivo dijo que hizo, que pagó y que no se pueden ver ni tocar", remarcó.
Luego resaltó que "vimos que se había comprado mucho más cemento del que técnicamente podría entrar en esas veredas. Si en esos 349 metros de vereda volcamos los 170 metros de hormigón que se compraron y pagaron —siempre de acuerdo a lo que aquí está registrado—, esa vereda tendría que tener aproximadamente 33 centímetros de alto para que entrase todo ese volumen. Por supuesto no lo tiene; es una vereda que está conformada por una altura normal, de 10-12 centímetros", aseguró.
Doroschenco admitió que "técnicamente nosotros no estábamos en capacidad de determinar si tiene el espesor correspondiente o si tiene efectivamente el material que dice, H30 o H21; no son cuestiones técnicas que nos importaran ahora. Porque acá lo que estamos detectando es que se pagaron obras que no se hicieron. El Tribunal de Cuentas, señor presidente, evalúa un informe pero no va a venir a medir aquí si efectivamente está el hormigón. Ve que todos los procesos estén en orden", apuntó, tras lo cual recordó que el TC sí puede realizar una auditoría y designar peritos contables y técnicos para hacer una verificación profunda.
