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Por primera vez en la historia del índice Inform Risk, el país retrocedió hasta el puesto 94 de 191 naciones. Este cambio de calificación, impulsado por el aumento de la vulnerabilidad socioeconómica, podría habilitar el acceso a fondos de asistencia internacional antes restringidos.

El estatus de estabilidad que Argentina mantuvo durante años ante los organismos de cooperación internacional ha llegado a su fin. Según la última actualización del Inform Risk —un sistema de evaluación de código abierto liderado por la ONU y la Comisión Europea—, el país ha sido recatalogado como de "riesgo medio", abandonando la zona de seguridad donde históricamente se posicionaba.

¿Qué mide el Inform Risk Index?

Esta herramienta no es una simple estadística; es el mapa que utilizan gobiernos, fundaciones y donantes internacionales para decidir dónde enviar ayuda humanitaria y recursos de prevención. El modelo cuantifica el riesgo mediante tres ejes fundamentales:

·Amenazas y exposición: Analiza peligros naturales (como inundaciones o epidemias) y factores humanos (conflictos actuales o proyectados).

·Vulnerabilidad: Evalúa la resiliencia de los hogares frente a una crisis, considerando la desigualdad, la dependencia de ayuda y la situación de grupos desplazados.

·Capacidad de respuesta: Mide la solidez de las instituciones, la infraestructura física y la calidad de los sistemas de salud y gobernanza.

En la escala de 0 a 10, Argentina ahora se ubica en el rango de 3,2 a 4,8 puntos, nivel que comparte con países que enfrentan crisis estructurales o conflictos internos.

Vulnerabilidad: El factor determinante

El informe destaca que el retroceso argentino se explica principalmente por el deterioro en la dimensión de vulnerabilidad. Indicadores como el coeficiente de Gini (desigualdad económica), la corrupción, la mortalidad infantil y las brechas de género han tenido un peso decisivo en la nueva calificación "en rojo" del país.

Históricamente, naciones como México, Brasil o Colombia integraban este estrato, lo que les permitía calificar para proyectos de cooperación internacional.

Paradójicamente, mientras Argentina antes se veía excluida de estos fondos por ser considerada de "riesgo bajo", su situación actual le abre la puerta a esos recursos, aunque bajo un contexto de crisis profunda.

Proyecciones y retiro del Estado

Analistas y especialistas en ayuda humanitaria advierten que la tendencia no es optimista. El informe sugiere que la parálisis de la obra pública y el debilitamiento de la infraestructura básica —como el mantenimiento de rutas— elevarán los riesgos operativos en el mediano plazo.

Asimismo, señalan que la reducción del rol estatal impacta directamente en la "capacidad de respuesta", debilitando la fortaleza institucional necesaria para enfrentar desastres o emergencias. En un escenario global donde las agencias de cooperación como Usaid están sufriendo recortes masivos, la nueva posición de Argentina en el ranking es una señal crítica sobre la degradación de su calidad de vida y estabilidad.