El gobernador destacó que, gracias a una administración transparente y la eliminación de gastos innecesarios, la Provincia logró reducir el pasivo financiero sin detener la obra pública ni la inversión en áreas esenciales.

El gobernador Rolando Figueroa realizó este viernes un pormenorizado balance sobre la situación financiera de Neuquén. Durante la presentación de créditos hipotecarios para construcción y refacción de viviendas, el mandatario destacó que el saneamiento de las cuentas provinciales se logró mediante una gestión austera que priorizó la inversión en infraestructura por sobre el gasto político.

Al analizar el contexto económico, el gobernador subrayó el esfuerzo realizado por su administración al señalar que “la provincia en Neuquén recibió en 2025 menos ingresos en términos reales que en 2023”. Sin embargo, contrapuso esta caída de ingresos con los logros alcanzados en materia de deuda y aseguró que “entre las muchas cosas que tuvimos que hacer fue pagar 750 millones de dólares de deuda pública”.

En este sentido, Figueroa proyectó un escenario optimista para el cierre del ejercicio actual. “Nosotros, al finalizar este año, vamos a haber cancelado casi la mitad de la deuda que heredamos”, aseguró y remarcó que eso fue posible gracias a la eliminación de gastos superfluos, lo que permitió reorientar fondos hacia Salud, Seguridad y Educación.

El mandatario también marcó una clara diferencia ética y técnica respecto a las gestiones anteriores, cuestionando el destino de los créditos tomados en el pasado. “La mitad de esa deuda que nosotros heredamos estaba tomada para pagar gastos corrientes, no para invertir”, sentenció.

Finalmente, Figueroa ratificó el nuevo rumbo de la política financiera provincial: “Nosotros cambiamos esa óptica. Nosotros, si tomamos un financiamiento, es para hacer obra. Si nosotros tomamos un financiamiento, es para pagar la deuda que tenemos. No rifamos el futuro de ninguna manera”.