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Las imágenes registradas este fin de semana en la región cordillerana confirman la gravedad de la emergencia hídrica que atraviesa la Patagonia. (Foto gentileza Chino Leiva)

El lago Nahuel Huapi presenta una bajante inusual, situándose casi un metro por debajo de su nivel promedio, un fenómeno que no se observaba con esta magnitud desde la década de 1980.

Un paisaje transformado por la crisis

La situación es especialmente visible en la embocadura del río Limay. La falta de caudal ha dejado al descubierto grandes extensiones del lecho lacustre y rocas que habitualmente permanecen sumergidas. Esta "nueva costa" es el resultado de un déficit de precipitaciones y nevadas que afecta a toda la cuenca, impactando directamente en el inicio del curso del Limay.

Puntos clave de la situación actual:

·Registro Histórico: El nivel actual del lago es uno de los más bajos en los últimos 40 años.

·Impacto Visual: En la zona de la embocadura, el fondo del lago quedó expuesto, transformando un paisaje icónico en una postal de la crisis ambiental.

·Alcance Regional: La emergencia no solo afecta al Nahuel Huapi, sino que compromete el caudal de los ríos que alimentan las represas hidroeléctricas aguas abajo.

Consecuencias de la emergencia hídrica

Las autoridades y organismos de gestión del agua mantienen el estado de alerta, ya que la bajante del Limay influye directamente en la generación de energía y en el suministro de agua para riego y consumo humano en las provincias de Neuquén y Río Negro. La persistencia de este escenario obliga a un manejo extremadamente cauteloso de las reservas hídricas de toda la región.