Lo que debía ser una tarde de juegos y deporte en la Plaza Soldado Águila de Centenario, estuvo a punto de transformarse en una tragedia. Un menor de edad tuvo que ser hospitalizado de urgencia tras recibir una fuerte descarga eléctrica al entrar en contacto con un poste de luz que presentaba cables al descubierto y sin protección.
El incidente ocurrió el pasado viernes alrededor de las 19 horas. Según el crudo relato de su madre, Rocío Estroz, el niño se encontraba jugando al fútbol con amigos cuando, tras convertir un gol, intentó festejar abrazándose a una de las columnas de iluminación del predio.
En ese instante, el brazo izquierdo del menor hizo contacto con la corriente. Ante la desesperación y los gritos de los presentes, su madre lo trasladó de inmediato por sus propios medios al Hospital Natalio Burd. Los médicos confirmaron que el niño sufrió quemaduras en una de sus muñecas, aunque, afortunadamente, se encuentra fuera de peligro.
La gravedad del hecho quedó en evidencia cuando vecinos y personal de emergencia constataron el estado del poste. Según testigos, el cableado interno estaba expuesto y una llave térmica colgaba de manera precaria, provocando que el cobre hiciera contacto directo con la estructura metálica (la chapa) de la columna.
Tras el accidente, y ante el alerta a Defensa Civil y al EPEN, un funcionario municipal se presentó en el lugar para colocar una tapa de seguridad provisoria. Sin embargo, esta medida no logró mitigar la indignación de la comunidad. Vecinos aseguran que ya habían advertido sobre el riesgo eléctrico en la plaza. Critican que se haya esperado a un accidente para realizar una reparación básica.
La madre del niño utilizó las redes sociales para visibilizar el caso y apuntar directamente contra la gestión municipal por el abandono del espacio público. "No pasó a mayores, pero podría haber sido una tragedia", manifestó con dolor, y confirmó que el próximo lunes iniciará las acciones legales pertinentes: "Esto no va a quedar así".
El hecho reabre el debate sobre la seguridad en las plazas de la ciudad y la responsabilidad de las autoridades en el control preventivo de las instalaciones eléctricas a las que cientos de niños acceden diariamente.
