El sector del transporte de cargas atraviesa horas críticas. En diversos puntos del país, y con epicentro en los nodos logísticos de Mendoza sobre las Rutas 7 y 40, decenas de camioneros iniciaron medidas de fuerza para denunciar una situación que califican como "insostenible": el aumento imparable del combustible combinado con tarifas de flete congeladas y rutas en estado de abandono.
El costo del combustible: "Ya no es rentable"
La principal queja de los transportistas radica en que el incremento de los insumos recae directamente sobre sus márgenes de ganancia. Mientras que a mediados de diciembre el litro de Diesel 500 se ubicaba en $1.834, los valores actuales ya superan los $2.075, representando un salto del 13,1% en apenas tres meses.
Los choferes grafican la crisis con números concretos:
·Costo de viaje: Realizar el trayecto de ida y vuelta a Chile requiere hoy una inversión cercana al millón de pesos solo en gasoil.
·Fletes congelados: Denuncian que los valores de los fletes, tanto internacionales como internos, no han sido actualizados, obligándolos a absorber la diferencia de costos.
·Inseguridad económica: La desproporción entre el valor de la mercadería transportada y la rentabilidad del viaje pone en riesgo la continuidad de muchas PyMEs del sector.
Rutas nacionales: Un peligro latente
Al reclamo económico se suma una histórica demanda por el estado de la infraestructura vial. El tramo de la Ruta 7 que va desde Agrelo hacia la Alta Montaña es señalado como uno de los más peligrosos debido a la falta de mantenimiento, baches profundos y deformaciones en la calzada que provocan daños constantes en los camiones.
Frente a este escenario, el Gobierno Nacional ha iniciado un proceso de licitación para concesionar 329 kilómetros de la Ruta 7. El pliego de condiciones exige a la futura operadora:
·Obras de emergencia: Bacheo profundo, sellado de grietas y fresado de deformaciones.
·Mejoras estructurales: Reconstrucción de pavimentos rígidos y del puente sobre el Arroyo Uspallata.
·Seguridad vial: Renovación de señalización, iluminación y construcción de una nueva rotonda en el cruce con la Ruta 149.
Amenaza de medidas de fuerza
Los transportistas apostados en zonas estratégicas como Villa Paur y Eloy Guerrero advirtieron que, de no mediar una respuesta oficial o una actualización en las tarifas de los fletes, las protestas podrían derivar en un paro nacional de actividades. La tensión crece en las rutas mientras el sector espera una mesa de diálogo que alivie la presión sobre los costos operativos.
