La Asociación Trabajadores del Estado paralizará la administración pública el próximo martes 21 de abril. La medida, decidida por unanimidad, exige la reapertura urgente de paritarias y el cese de los recortes en áreas clave del Estado nacional.
En un clima de máxima tensión política, el Consejo Directivo Nacional de ATE ha decidido llevar la confrontación con el Ejecutivo a un nuevo nivel. Tras un encuentro en la Ciudad de Buenos Aires con representantes de todo el país, el gremio ratificó un plan de lucha que busca frenar lo que denominan el "desmantelamiento" de las estructuras estatales y la pérdida histórica del poder de compra de los empleados públicos.
Un reclamo de paridad con la planta política
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, endureció su discurso al comparar la realidad de los trabajadores de base con las recientes polémicas sobre el patrimonio de los funcionarios del Gobierno. En un tono crítico, el dirigente reclamó que los estatales accedan a niveles salariales que les permitan las mismas facilidades financieras que hoy ostentan los cuadros jerárquicos de la gestión actual.
Según los informes técnicos del sindicato, la brecha entre los aumentos otorgados y la inflación acumulada se ha vuelto insostenible. Denuncian que los ingresos mínimos están congelados y que, bajo el actual esquema económico, los trabajadores públicos han dejado de percibir sumas millonarias en términos de capacidad de consumo real durante los últimos dos años.
Alianza entre sectores públicos y privados
Como parte de una estrategia de unidad, ATE confirmó que no solo se manifestará por sus propias reivindicaciones. El martes 14 de abril, el gremio acompañará la movilización de los trabajadores de la industria del neumático (FATE) hacia Plaza de Mayo. Esta acción conjunta busca visibilizar un frente común contra la apertura indiscriminada de importaciones y la crisis que atraviesa la industria manufacturera nacional.
Para la conducción sindical, el ajuste ya no distingue sectores: el daño se extiende tanto a la esfera pública como a la privada. En ese sentido, se apoyan en datos del Frente de Sindicatos Unidos que estiman en 54 billones de pesos el total de ingresos que la clase trabajadora ha perdido durante el presente ciclo administrativo.
El calendario de la protesta
Mientras el gremio se encamina a su 69° Congreso Anual a fines de mayo, la atención inmediata está puesta en la modalidad de la huelga del 21 de abril. En los próximos días, cada distrito definirá el alcance de las movilizaciones locales, aunque se anticipa un alto nivel de acatamiento que podría afectar la atención en ministerios, organismos descentralizados y hospitales de todo el país.
Desde ATE lanzaron un ultimátum: si el Gobierno no convoca a una negociación inmediata con propuestas superadoras, la conflictividad en las calles seguirá escalando. "Si no hay plata, no habrá paz social", sentenció la cúpula del sindicato, dejando en claro que el diálogo está quebrado.
