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El clima de paz social en los yacimientos de Santa Cruz pende de un hilo. Tras el vencimiento de la conciliación obligatoria dictada en marzo, el Sindicato de Petroleros de Santa Cruz advirtió que retomará las medidas de fuerza si la audiencia final no arroja soluciones concretas para los cientos de trabajadores que hoy enfrentan la incertidumbre laboral.

Un escenario de parálisis y promesas incumplidas

El conflicto, que se mantenía bajo una tregua administrativa, vuelve a la superficie debido a la falta de planes de inversión claros por parte de las operadoras. Según el secretario gremial, Carlos Monsalvo, los avances logrados hasta el momento son "insuficientes y poco satisfactorios", dejando un remanente crítico de personal sin tareas asignadas.

Los ejes del reclamo sindical se centran en:

·Falta de contratos: Empresas de servicios que no tienen garantizada su continuidad operativa.

·Transición de áreas: La incertidumbre generada por la salida de YPF de ciertos yacimientos y la demora de las nuevas operadoras en presentar sus programas de trabajo.

·Trabajadores en "stand by": El caso más agudo es el de la operadora Patagonia Resource, con cerca de 150 empleados que permanecen en sus hogares a la espera de funciones.

El mapa del conflicto: Empresas y servicios afectados

La crisis de estabilidad no solo afecta a las operadoras directas, sino que golpea con fuerza a la cadena de valor de los servicios petroleros. Trabajadores de firmas de peso en la región como PECOM, AESA, COPESA, Transportes Crexel, Clear, EDEVESA y Oleosur se encuentran en alerta ante la posibilidad de quedar fuera del sistema por la falta de previsibilidad contractual.

La cumbre en Río Gallegos: ¿Última oportunidad?

La mirada del sector está puesta ahora en la reunión convocada por el gobernador Claudio Vidal en la capital provincial. Se espera que el mandatario, conocedor de la dinámica sectorial por su pasado sindical, presione a las empresas para que presenten compromisos de inversión genuinos que destraben el conflicto.

Desde la conducción del gremio, encabezada por Rafael Güenchenen, el mensaje ha sido unívoco: no habrá más prórrogas. Si la audiencia de este lunes no arroja el cronograma de inversiones y reincorporaciones exigido, la actividad en la cuenca podría paralizarse por completo en las próximas horas.