Este lunes se llevó a cabo el alegato final de la fisclaía y la querella en el jukicio por la explosión que provocó la muerte de Víctor Herrera, Gonzalo Molina y Fernando Jara, tres operarios en la planta de la empresa NAO. "La perversión económica, unida a la corrupción, mata", resumió el fiscal Jefe Gastón Liotard.

Liotard fue el encargado por la fiscalía y las querellas de pedir las condenas a los jueces. En su alegato, enumeró fallas vinculadas con la ausencia de controles de temperatura y presión, la utilización de un tanque no apto para determinados procesos, la falta de válvulas de seguridad, instalaciones eléctricas fuera de norma y deficiencias en el sistema contra incendios. "Todo se parchaba con poxilina y con cámaras de auto y luego se ataba con alambre", dijo al recordar uno de los testimonios.

También cuestionó auditorías externas que, dijo, certificaron condiciones de seguridad que no estaban cumplidas. "Novaro fraguó la realidad en la auditoría... puso que la empresa tenía brigada contra incendio", dijo y reclmaó: “no se puede convertir a las víctimas en victimarios”.

En el final, Liotard sostuvo que "estos hechos (incidentes en la producción hidrcarburífera) se repiten en el tiempo porque las investigaciones de los accidentes no llegan a la causa de raíz porque es más fácil decir para las compañías que el trabajador se distrajo, por ejemplo, o decir que pasó porque no se le dijeron los peligros o riesgos que realmente era lo que tenían que hacer para trabajar. Dijo (Palbo) Mortada: "Nunca, jamás, la causa humana como exceso de confianza o distracción es una causal sino que en todo caso es el origen de todo esto: es la falta de capacitación, la falta de procedimiento, la falta de instrucción en seguridad y la falta de programas en entrenamiento y seguridad".

Luego aclaró que "Estas palabras de (Pablo) Mortada son académicas, las traigo desde ese lugar, creo que resumen algunos de los lemas que nosotros hemos expuesto acá, que se priorizaba la producción, el aspecto económico, como lo explicó brillantemente el doctor Contreras, por sobre la seguridad de las personas".

"Y esa circunstancia, es decir, esa prioridad es en algún punto una perversión, es una perversión económica, pero es una perversión. Y es una perversión que se transforma en una corrupción, no corrupción desde el Estado como tal vez se conozca, pero es una perversión que hace a la corrupción de este entramado. Y señores jueces, la perversión y la corrupción desde este punto de vista, mata, mató a tres trabajadores. La perversión económica, unida a esta corrupción de estos entramados, mata", remarcó.

Finalmente concuyó: "Por eso entendemos y con esto completamos nuestro pedido, que se han probado todos los extremos que hemos aclarado, aclarado digo con respecto a la señora González, que se ha vencido la duda razonable y que la única solución, y así lo solicitamos, es el decreto de responsabilidad para los imputados Torti, Saibene, Brillo y Novaro, conforme se lo fuera reprochado, esto es el estrago doloso agravado por la circunsntnacia muerte en calidad de autor y el estrago culposo agravado por el extremo muerte para la señora González, naturalmente en calidad de autores".

Los imputados

El juicio, que se desarrolla ante un tribunal colegiado, apunta a determinar las responsabilidades penales de cinco personas. Los imputados son:

Guido Torti, jefe de planta.

Silvio Saibene, jefe de mantenimiento.

Gimena Brillo, licenciada en Seguridad e Higiene.

Alfredo Eduardo Novaro, auditor externo de NAO.

Natalia González, técnica en Seguridad e Higiene.