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En un fallo que refuerza la protección del derecho a la educación superior, la Cámara de Apelaciones con competencia en el interior provincial desestimó el planteo de un hombre que buscaba interrumpir el pago de la cuota alimentaria a su hija de 21 años. La sentencia confirma la vigencia del Artículo 663 del Código Civil y Comercial, el cual extiende la responsabilidad parental cuando los hijos mayores de edad acreditan una formación académica que les impide insertarse plenamente en el mercado laboral.

El conflicto: estudios vs. patrimonio

El caso llegó a la segunda instancia luego de que el progenitor apelara una resolución previa de la jueza Silvina Arancibia Narambuena, titular del Juzgado de Familia de la II Circunscripción. La magistrada había establecido una prestación provisoria equivalente al 80% del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) para garantizar la subsistencia de la joven.

La demandante, alumna de la carrera de Ingeniería en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) de Plaza Huincul, argumentó que la exigencia horaria de su formación técnica es incompatible con un empleo que le permita costear sus necesidades básicas. A pesar de contar con el apoyo de su madre, los recursos resultaban insuficientes para cubrir el costo de vida de manera autónoma.

Rendimiento académico como factor clave

Al analizar el recurso, los camaristas Manuel Castañon López y Pablo Furlotti pusieron la lupa sobre dos puntos determinantes: el desempeño de la joven y su situación habitacional.

Excelencia educativa: La justicia valoró que la estudiante mantiene un promedio de 9 puntos, demostrando un compromiso real con su formación profesional.

Desarraigo: Se acreditó que la joven debió mudarse de localidad para cursar sus estudios. El costo que implica sostener un hogar independiente fue considerado un factor de peso para desestimar los argumentos "lacónicos" del padre, quien pretendía desligarse de la obligación por el solo hecho de que su hija alcanzó la mayoría de edad.

Una nueva etapa legal

Un punto jurídico relevante del fallo aclara la confusión sobre procesos anteriores. Si bien un juzgado de Neuquén había dado por terminada la cuota fijada durante la minoría de edad, los jueces explicaron que esto no anula el derecho a solicitar una nueva prestación bajo el régimen de "hijos mayores que se capacitan".

"Suspender la asistencia económica en esta etapa vital traería aparejado que queden necesidades sin cubrir y, a la postre, que la joven deba abandonar sus estudios universitarios", señalaron los magistrados en los fundamentos del fallo.

El veredicto final

Para la Sala 1 de la Cámara Provincial, la prioridad absoluta es resguardar la integridad y supervivencia de quien busca profesionalizarse por sobre los intereses económicos del demandado. El tribunal concluyó que la cuota provisoria no busca anticipar una sentencia definitiva, sino atender la urgencia de una joven que, a través de su esfuerzo académico, justifica la continuidad del acompañamiento financiero paterno hasta la finalización de sus estudios o el límite que marca la ley.