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Los registros sanitarios del país muestran una tendencia preocupante en el inicio de este año. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, se han confirmado 172 diagnósticos de meningitis, una cifra que supera el promedio de 152 casos registrado en el mismo periodo durante los últimos tres años.

¿Qué es la meningitis y por qué genera alarma?

Se trata de una afección caracterizada por la inflamación de las membranas que protegen el sistema nervioso central (meninges). Aunque puede ser originada por diversos agentes, la variante bacteriana es la más peligrosa debido a su evolución fulminante y su capacidad de causar daños neurológicos irreversibles o el fallecimiento.

Síntomas de alerta (aparición súbita):

·Fiebre elevada y cefaleas agudas.

·Rigidez en la zona de la nuca.

·Fotofobia (sensibilidad extrema a la luz).

·Náuseas y estados de confusión.

En lactantes, la señales suelen ser distintas: falta de apetito, somnolencia profunda, irritabilidad extrema o abultamiento en la fontanela ("mollera"). El infectólogo Enrique Casanueva enfatiza que la detección temprana es la única vía para minimizar las secuelas.

El peligro del Meningococo y su impacto

Dentro de las causas bacterianas, el meningococo es el principal responsable de los cuadros más críticos.

·Población de riesgo: La mayor incidencia se da en menores de 5 años, especialmente en bebés que aún no cumplen el primer año.

·Letalidad: Se estima que entre el 10% y 15% de los casos son mortales.

·Secuelas: El 20% de los sobrevivientes queda con discapacidades permanentes, como sordera o retrasos cognitivos.

En provincias como Salta, la vigilancia se ha extremado tras confirmarse 8 casos recientes de diversas etiologías, reforzando la necesidad de monitoreo constante.

La vacunación como escudo: una deuda en la adolescencia

Argentina cuenta con un calendario nacional robusto que incluye protección contra el Meningococo, Neumococo y Haemophilus influenzae tipo b. No obstante, las estadísticas de cobertura muestran un declive preocupante a medida que aumenta la edad de los pacientes:

Etapa de aplicación               Cobertura actual      

Primera dosis (3 meses)        83,5%

Refuerzo (15 meses)             72,9%

Dosis única (11 años)           51,9%

Este último dato es crítico, ya que los adolescentes y jóvenes son los principales portadores y transmisores de la bacteria. La caída en la vacunación a los 11 años deja una ventana de riesgo abierta en entornos de alta convivencia escolar y social.

Nota sobre el Serogrupo B: Entre 2022 y 2024, el 95% de los contagios en bebés menores de un año fueron causados por el serogrupo B. Los especialistas sugieren consultar con médicos de cabecera sobre esquemas complementarios para ampliar la protección frente a esta cepa específica, que no siempre está cubierta en los esquemas básicos contra los grupos A, C, W e Y.

"Nos hemos acostumbrado tanto a los beneficios de las vacunas que corremos el riesgo de olvidar lo peligrosas que son estas enfermedades sin ellas", concluye el Dr. Casanueva.