El ciclo 2026 de River Plate está a punto de comenzar oficialmente frente a Barracas Central. Tras una serie de ensayos veraniegos, el equipo conducido por Marcelo Gallardo presenta un rostro de contrastes: una estructura defensiva que parece inexpugnable, pero una preocupante anemia en los metros finales que genera dudas sobre su capacidad de daño.
Un muro en el fondo y la sorpresa en el arco
La mayor virtud del "Millonario" en sus amistosos contra Millonarios y Peñarol fue la valla invicta. El equipo se mostró ordenado, con una presión alta que asfixió a sus rivales y una zaga que apenas concedió chances de peligro.
En este bloque defensivo, se destacaron tres nombres propios:
·Santiago Beltrán: El juvenil aprovechó su oportunidad ante las bajas en el arco, mostrando seguridad y protagonismo en las series de penales.
·Refuerzos con rodaje: Aníbal Moreno y Fausto Vera le dieron al mediocampo un equilibrio que el equipo necesitaba, mientras que Matías Viña se asentó con rapidez en la banda izquierda.
·Orden táctico: La recuperación del balón y el posicionamiento defensivo fueron los pilares de un River que, estadísticamente, terminó invicto la preparación.
El dilema ofensivo: falta de creatividad y gol
La contracara de esa solidez es la falta de fluidez en ataque. En los 180 minutos de fútbol formal, River solo pudo marcar un gol y fue desde el punto del penal. El equipo ha sentido profundamente la baja de Mastantuono, perdiendo ese nexo creativo capaz de romper líneas.
Los delanteros titulares pasaron casi desapercibidos en los amistosos, lo que obligó a Gallardo a mirar hacia el banco de suplentes. Allí, los juveniles Ian Subiabre, Santiago Lencina y Agustín Ruberto aportaron la dinámica que les faltó a los experimentados, posicionándose como variantes necesarias si el déficit de gol persiste.
El examen contra Barracas
River llega al inicio del torneo con la tranquilidad de tener los cimientos sólidos, pero con la urgencia de reconfigurar su sistema ofensivo. El desafío para el "Muñeco" será transformar ese equilibrio en generación de juego para no depender exclusivamente de chispazos individuales. El próximo fin de semana, ante Barracas Central, se verá si los ajustes de último momento logran activar a una delantera que, por ahora, se mantiene en silencio.
