Lo que parecía una incorporación sellada para el equipo de Diego Martínez terminó en un inesperado desplante. Marino Hinestroza, el extremo colombiano que era la gran apuesta de Juan Román Riquelme en este mercado, no vestirá la camiseta azul y oro. A pesar de que las gestiones estaban avanzadas, el Vasco da Gama irrumpió con una oferta superadora y le arrebató el fichaje al Xeneize en el último suspiro.
Los detalles de una negociación fallida
La cúpula dirigencial de Boca se quedó esperando una confirmación que nunca llegó. La explicación del "silencio" desde Colombia fue puramente financiera: el conjunto de Río de Janeiro puso sobre la mesa una cifra cercana a los 6 millones de dólares, sumando además una cláusula de plusvalía del 20% para Atlético Nacional ante una futura venta.
Este escenario dejó a la Ribera con las manos vacías por varios motivos:
·Acuerdo previo incumplido: Boca ya había aceptado formalmente las condiciones mediante un correo electrónico enviado el viernes.
·Cambio de posturas: Existiría un fuerte malestar con Atlético Nacional por la constante modificación de los términos del pase.
·El factor jugador: Aunque el atacante de 23 años había manifestado inicialmente su deseo de llegar a Argentina, la propuesta brasileña terminó pesando más.
Un cierre de mercado a contrarreloj
La caída del pase de Hinestroza representa un revés estratégico importante para el Consejo de Fútbol. Al ser el objetivo prioritario para reforzar el ataque, su ausencia obliga a Boca a buscar alternativas de urgencia antes de que baje la persiana del mercado de pases.
Lo que parecía una gestión resuelta terminó convirtiéndose en un dolor de cabeza que deja al club con la necesidad de reconfigurar su plan de refuerzos de manera inmediata.
