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El histórico arquero de Boca Juniors recorrió la zona de los lagos y compartió un momento inolvidable con Élida, referente del Camping Mariché y fanática incondicional del club de la Ribera.

JUNÍN DE LOS ANDES – La calma imponente del Lago Huechulafquen se vio alterada esta semana por una visita de lujo. Roberto el "Pato" Abbondanzieri, uno de los máximos ídolos de la historia de Boca Juniors, eligió los paisajes neuquinos para disfrutar de unos días de descanso, dejando a su paso una estela de alegría entre los vecinos y turistas.

El momento más emotivo de la jornada lo protagonizó Élida, del reconocido Camping Mariché. Fanática "hasta la médula" del club de sus amores, no pudo ocultar su emoción al encontrarse cara a cara con el hombre que custodió el arco xeneize en las épocas más gloriosas de la era Bianchi.

Simpatía bajo el volcán Lanín

El exarquero no solo se limitó a contemplar la belleza del Huechulafquen y el Paímun, sino que hizo gala de la humildad que lo caracteriza. Durante su recorrido, se tomó fotografías con cada vecino que se lo pidió; charló sobre la zona y se mostró maravillado por el entorno natural y compartió anécdotas y sonrisas, haciendo que una tarde común se transformara en una jornada "maravillosa" para quienes estaban presentes.

Para Élida y la familia del Camping Mariché, la foto con el "Pato" no es solo un recuerdo con un famoso; es el broche de oro para una semana donde el ídolo eterno demostró que, a pesar de las distancias, la pasión por los colores y la calidez humana no conocen fronteras.