Imagen
El departamento de fútbol de Boca Juniors ha activado un plan de contingencia tras el duro revés que significó la pérdida de Rodrigo Battaglia. Con el mediocampista fuera de acción por al menos medio año debido a una rotura en el tendón de Aquiles, el club de la Ribera ha puesto sus ojos en una de las piezas más desequilibrantes del torneo local: el colombiano Edwin Cetré.

Entre la necesidad y la oportunidad de mercado

La severa lesión de Battaglia no solo es un golpe táctico, sino que administrativamente habilita a la institución Xeneize a incorporar un refuerzo fuera de término. En este escenario, el extremo de Estudiantes de La Plata surge como la prioridad para un plantel que hoy parece una enfermería; nombres de peso como Cavani, Herrera, Zeballos y Palacios continúan bajo cuidados médicos, dejando al equipo con pocas variantes ofensivas.

El factor económico y los antecedentes

La operación por el atacante "cafetero" no será sencilla ni económica. Desde La Plata han fijado su ficha en aproximadamente 6 millones de dólares. Cabe destacar que Cetré viene de un pase fallido al fútbol brasileño:

·La versión oficial: Diferencias contractuales entre Estudiantes y Athletico Paranaense.

·El rumor de mercado: Supuestas anomalías detectadas en la revisión médica del jugador en Brasil (específicamente en su rodilla), versión que el entorno del futbolista y el club platense han minimizado.

Diplomacia entre clubes

Pese a los roces recientes que suelen generar los traspasos directos entre equipos grandes —como sucedió con el caso de Santiago Ascacíbar—, el diálogo entre la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme y sus pares del "Pincha" fluye en buenos términos.

Las próximas horas serán determinantes para saber si el Xeneize decide desembolsar la cifra pretendida o si buscará una ingeniería financiera que le permita cerrar el arribo de Cetré antes de que la competencia oficial le pase factura a su mermado plantel.