Lo que comenzó como un incendio en la noche del domingo en el predio del Club Rivadavia ha escalado a una crisis institucional profunda. Tras confirmarse que el fuego fue provocado de manera intencional, el presidente de la entidad, Omar Vielma, expresó su desolación ante un acto de vandalismo que no solo destruyó el transporte del club, sino que también afectó parte de la infraestructura edilicia.
Un golpe al "salvavidas" de la institución
El vehículo incendiado era la pieza maestra de la logística del club. Aunque pertenecía a un servicio contratado, funcionaba como la movilidad exclusiva de las categorías formativas desde hacía más de un año. Vielma fue contundente respecto al impacto social de la pérdida:
"Estamos muy tristes porque el micro era nuestro salvavidas. Ahora 200 chicos quedan a la deriva y no sabemos cómo vamos a afrontar el tema de los viajes. Estamos shokeados de encontrarnos con este hecho de vandalismo", explicó el dirigente.
El ataque se produjo apenas horas después de que el colectivo regresara de un viaje a Zapala sin presentar falla alguna. El fuego, además de reducir a cenizas la unidad, causó daños colaterales en el predio: "Afectó el tema de los vestuarios, el tanque de agua, la cañería y la mampostería", detalló Vielma sobre el alcance del siniestro.
El hecho también reabrió una interna respecto al financiamiento de los viajes y la relación con el Ejecutivo municipal. Ante las versiones que circulaban sobre supuestos aportes estatales para la movilidad, el presidente del club lanzó un pedido directo a la comunidad :
"Quiero ver la gente que por ahí decía que el municipio y Ramón (Rioseco) nos daban los viajes... ojalá que ahora esos mismos papás del club tengan una reunión con el Ejecutivo y traten de resolver este tema. Que intercedan para ver si nos dan un aporte para seguir viajando", sentenció.
