
El Ministerio de Seguridad de la Nación mantuvo un encuentro clave este lunes con agencias de seguridad estadounidenses y británicas para coordinar medidas de prevención en la previa de la semifinal mundialista. El objetivo es mitigar el riesgo de enfrentamientos entre hinchadas en puntos críticos y desalentar conductas antideportivas mediante penalizaciones severas para los ciudadanos argentinos que participen en disturbios.
De las deliberaciones participaron funcionarios de la cartera conducida por Patricia Bullrich, agentes del FBI, efectivos de la Policía de Georgia —estado donde se disputará el encuentro—, fuerzas de seguridad de Miami y representantes policiales del Reino Unido. La mesa de trabajo conjunta busca blindar áreas de alta concurrencia en Atlanta y otras metrópolis norteamericanas donde se prevé una fuerte concentración de simpatizantes de ambos países.
A través de un documento de recomendaciones conjuntas, la comitiva argentina sugirió intensificar los controles de acceso, ampliar el patrullaje en espacios públicos y reforzar la dotación de vigilancia privada dentro y fuera de las instalaciones deportivas.
Exclusión y derecho de admisión: la advertencia del Gobierno
El Ejecutivo nacional ratificó que no habrá tolerancia para quienes protagonicen incidentes en el exterior. Quienes participen de desmanes serán incorporados de forma inmediata al Registro Nacional de Personas con Derecho de Admisión, lo que les impedirá el ingreso a cualquier estadio del territorio argentino por tiempo indeterminado.
Esta sanción se acopla al programa Tribuna Segura, una base de datos que actualmente restringe la concurrencia de unos 35 mil ciudadanos a eventos deportivos. Cabe destacar que este listado fue compartido con las autoridades migratorias de Estados Unidos antes del inicio del certamen para denegar el visado o el ingreso a territorio norteamericano de segundas líneas y referentes de barras bravas.
En consonancia con la búsqueda de descomprimir la tensión histórica y geopolítica asociada al partido, el director técnico de la Selección, Lionel Scaloni, reiteró su llamado a la calma tras sellar la clasificación frente a Suiza. El entrenador remarcó que se trata exclusivamente de un enfrentamiento deportivo, pidiendo desvincular el juego de cualquier otro trasfondo y manifestando su respeto hacia el cuerpo técnico del seleccionado inglés.
