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Frente a los cuestionamientos por el rendimiento colectivo y el bajo nivel de piezas clave en el mediocampo, el cuerpo técnico evalúa un cambio drástico de esquema para el cruce de este miércoles en Estados Unidos.

La Selección Argentina se encuentra a las puertas de una nueva final del mundo, pero el juego mostrado a lo largo del certamen dista de convencer a los hinchas.

El histórico triángulo compuesto por Rodrigo De Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister no ha logrado replicar la solidez de Qatar, lo que empuja a Lionel Scaloni a romper la rigidez de su planteo habitual y estudiar variantes profundas para el decisivo duelo ante Inglaterra.

Aunque la última sesión de entrenamiento en Kansas no incluyó un ensayo formal de fútbol, los movimientos sectorizados y por bloques encendieron las alarmas de los enviados de prensa. La posibilidad de un "plan B" cobra fuerza en las últimas horas como una alternativa real para neutralizar las virtudes del seleccionado europeo este miércoles.

La principal variante que se baraja contempla la conformación de una línea con tres defensores centrales. Con este esquema, Nicolás Otamendi ingresaría al once inicial en reemplazo de Rodrigo De Paul, acoplándose en la zaga junto a Cristian "Cuti" Romero y Lisandro Martínez.

Este dibujo táctico obligaría a desplegar carrileros con amplio recorrido por las bandas. Si bien Nahuel Molina y Nicolás Tagliafico asoman como las opciones lógicas para replegarse, el cuerpo técnico no descarta alternativas de mayor vocación ofensiva para lastimar en ataque, especialmente por el sector derecho —el punto más flojo del equipo hasta el momento—. En ese rol de ida y vuelta, nombres como Giuliano Simeone o Nicolás González entran en consideración. De implementarse esta estructura, Leandro Paredes, Enzo Fernández, Mac Allister, Lionel Messi y Julián Álvarez mantendrían la titularidad.

La práctica táctica de este martes aportará certezas sobre si el entrenador ensaya formalmente el cambio de sistema o si, por el contrario, decide respaldar a su vieja guardia y sostener el esquema tradicional con el que disputó toda la Copa del Mundo. Fiel a su estilo, es probable que Scaloni estire el misterio y defina la formación inicial recién horas antes del trascendental cruce de semifinales.