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Minutos después de consolidar su pasaje a la final del Mundial 2026 y alcanzar la histórica marca del brasileño Cafú al disputar su tercera definición mundialista (tras las experiencias de 2014 y 2022), Lionel Messi enfrentó los micrófonos con una mezcla de desahogo y firmeza. El capitán de la Selección Argentina no esquivó la carga simbólica del partido frente a Inglaterra y dejó en claro la vigencia de un ciclo que sigue haciendo historia. “Los Mundiales son especiales para nosotros y nos olvidamos que hay gente que no tiene trabajo, que no llega a fin de mes, que la vive peleando”, dijo.

Una respuesta contundente a las críticas

En medio de las repercusiones por el pase a la final, el diez argentino sacó pecho por el proceso que transita el equipo de Lionel Scaloni y lanzó una de sus frases más categóricas: "Venimos de ser campeones del mundo y somos los mejores desde hace cuatro años, le duela a quien le duela y digan lo que digan. Estar otra vez entre los dos mejores del planeta confirma que todo este camino no es una casualidad y que nadie nos regaló absolutamente nada".

Messi destacó el carácter del plantel frente a las opiniones externas: "Este grupo no me genera sorpresa porque sé de lo que somos capaces cuando nos unimos. Quizás afuera había dudas, pero la fortaleza interna de este equipo aparece en los momentos límite".

La carga emocional ante un rival histórico

El capitán reconoció que el choque contra el conjunto inglés tenía un componente extra que se percibió desde la previa y se terminó de desatar tras revertir el marcador en la cancha. "Se vivieron sensaciones muy particulares en la previa y el grupo lo asimiló de esa manera. Éramos conscientes de que el pueblo argentino necesitaba esta victoria y nosotros también; para nada era un partido común y corriente", admitió.

No obstante, detalló que "Nunca dejamos de buscar el partido ni perdimos la fe. A base de juego los arrinconamos en su propia área. Sinceramente, antes de que arranque el torneo yo confiaba plenamente en que este grupo daría pelea para estar entre los cuatro mejores".

"Durante los himnos empezamos a notar el murmullo de ellos, pero la respuesta de nuestra gente al cantar el himno fue tan especial que nos terminó contagiando a todos adentro de la cancha", sostuvo.

“Hice todo lo posible para llegar de la mejor manera, hace un año que me preparo. Sabía que iba a dar todo para intentar llegar de la mejor manera y poder disfrutarlo. Me quería sentir bien en el Mundial, en la última Copa América no estaba de la mejor manera físicamente. Tuve una lesión ante Chile, la arrastré hasta el final y terminé con una lesión en la final. Por algo pasan las cosas. Esta vez me preparé a full para disfrutarlo y estar al máximo”, dijo.

Luego señaló que “Hicimos lo que venimos haciendo hace muchos años. Este equipo tiene un juego muy fluido y tiene paciencia, sabe leer los momentos del partido. Manejamos el partido desde el principio, más allá de que en el primer tiempo no tuvimos situaciones claras, teníamos el control del juego. Y cuando nos hicieron el gol, jugamos aún mejor, tuvimos mucha paciencia, lo intentamos por adentro, por afuera, tuvimos dos palos y las situaciones que saca el arquero. Esto demuestra la fortaleza de este grupo, la mentalidad que tiene y el juego también porque hoy lo ganamos con todo eso”.

El contexto social y el recuerdo de Maradona

Fiel a su estilo pero con una sensibilidad social poco habitual en sus declaraciones postpartido, el capitán reflexionó sobre el impacto que tiene el fútbol en el día a día de los argentinos. "Nos llena de orgullo poder darle esta felicidad a la gente. Sabemos la importancia que tienen los mundiales en nuestro país y cómo ayudan a olvidar temporalmente las dificultades cotidianas, la falta de empleo o la crisis económica. Poder regalar una alegría en medio de esas realidades es algo hermoso", analizó.

Asimismo, se refirió a la exigencia del público y el periodismo local: "El hincha argentino siempre es exigente. Si nos tocaba caer ante Inglaterra, no habrían faltado los comentarios fuera de lugar, pero no les dimos esa oportunidad. Demostramos que con la pelota en los pies fuimos muy superiores".

El cierre de la zona mixta estuvo marcado por la emoción cuando el delantero recibió una réplica de la camiseta utilizada por Diego Armando Maradona en México 1986. Al borde de las lágrimas, concluyó: "No tengo dudas de que el Diego está festejando esto desde arriba. Para él hoy era una jornada sumamente significativa; este triunfo y esta alegría también van dedicados a su memoria".

España

Al referirse al rival de la final que se disputará el domingo próximo, Messi aseguró que “Es una selección enorme, con grandísimos jugadores, con juego. Es una selección que conozco bien, es una filosofía de fútbol que lleva muchos años jugando de esta manera. Conozco a los jugadores también, me he enfrentado, los sigo. Varios juegan en el Barcelona, equipo que quiero y sigo. Es un partido especial, una final del mundo. Llegamos las dos mejores selecciones y lo demostramos en la cancha. Será una final muy igualada”, resumió.