
Bastian Schweinsteiger sorprendió a todos tras la victoria de la Selección frente a Inglaterra. El exmediocampista alemán, histórico rival de la Albiceleste, se unió a los cánticos y celebró como un fanático más en las calles.
La histórica clasificación de la Selección Argentina a la gran final del Mundial 2026 dejó una de las postales más inesperadas y emotivas del torneo fuera de los terrenos de juego. Bastian Schweinsteiger, el mítico volante alemán y uno de los grandes verdugos modernos del combinado nacional, reapareció de forma insólita cantando y saltando a la par de los simpatizantes albicelestes.
El exjugador del Bayern Múnich y del Manchester United, quien actualmente se encuentra cubriendo el certamen para la televisión pública de su país, fue captado en video en medio de la marea celeste y blanca tras el triunfo argentino por 2-1 ante Inglaterra. Lejos de la solemnidad de su rol analítico, el campeón mundial de 2014 se acopló a la perfección al ritmo del clásico cántico "El domingo cueste lo que cueste", desatando el delirio y la simpatía de los hinchas que lo rodeaban.
De la rivalidad histórica al afecto popular
El fragmento audiovisual de Schweinsteiger rodeado de camisetas argentinas no tardó en viralizarse en las redes sociales. Su participación llamó la atención debido a la intensa carga histórica que el alemán arrastra frente al conjunto nacional. Durante su carrera activa, Schweinsteiger fue protagonista de tres de los dolores deportivos más profundos de la era moderna de la Selección.
Formó parte del equipo alemán que eliminó a Argentina en los penales de cuartos de final en el Mundial de Alemania 2006, repitió el golpe con un contundente rendimiento en Sudáfrica 2010, y fue la gran figura táctica y física del seleccionado teutón en la final de Brasil 2014, donde el conjunto dirigido por Alejandro Sabella cayó por la mínima diferencia en el tiempo suplementario.
No obstante, dejando atrás las viejas heridas futbolísticas previas a la consagración de la Scaloneta en Qatar 2022, el público argentino eligió valorar su estirpe de leyenda mundial y recibirlo con una enorme calidez. El clip de Schweinsteiger cantando abrazado a los argentinos ilustra a la perfección el poder unificador y transformador que posee el deporte más popular del planeta.
A escasas horas de que comience a rodar el balón en la esperada final del Mundial 2026, el astro alemán regaló una imagen fantástica e inolvidable: la de un enorme rival que, por un día, eligió festejar y gritar como un argentino más.
