La industria textil argentina se encuentra en un punto crítico. La competencia con las importaciones y la caída del consumo han provocado un desplome del 30% en las ventas de indumentaria en los últimos dos años, según un informe de la Fundación ProTejer.
La situación se refleja en casos concretos como el de Textilana S.A., conocida por su marca Mauro Sergio. La empresa marplatense redujo su producción en un 20% y su plantilla de 350 a poco más de 200 trabajadores.
El escenario no es mejor en la industria del calzado. Grupo Dass, que fabrica marcas como Adidas y Nike, recortó el 40% de su personal en Misiones y cerró una planta en Coronel Suárez. Actualmente, de 60 líneas de producción, solo 15 están en funcionamiento.
La falta de inversión también es evidente: casi ocho de cada diez empresas no invirtieron en 2024. El panorama a futuro no es alentador, con la mayoría de las compañías esperando que la situación se mantenga sin cambios en 2026.