El sector supermercadista argentino enfrenta una tormenta perfecta que combina una retracción histórica del consumo con una escalada en los costos operativos. En este escenario, la cadena Libertad se ha convertido en el epicentro de una crisis que ya derrama despidos y reconversiones forzosas en diversas provincias, generando un estado de alerta máxima en los gremios mercantiles del norte y centro del país.
El modelo "Mini": Achique operativo y despidos en goteo
La estrategia de la compañía para frenar el déficit financiero ha sido drástica. La transición del formato de hipermercado hacia unidades de negocio más compactas ha dejado un tendal de desvinculaciones:
·El caso Misiones: En la sucursal de Posadas, la planta de personal sufrió un recorte devastador, pasando de 200 empleados a solo 60. La firma abandonó su estructura de grandes superficies para operar bajo un formato reducido, intentando mitigar los "números en rojo" que reporta la gerencia.
·La sangría en San Juan: Durante el ciclo 2025, la empresa eliminó 29 puestos de trabajo, a los que se sumaron 30 despidos adicionales en el inicio de 2026. Mirna Moral, titular del SEC sanjuanino, denunció un hermetismo total por parte de la firma, lo que alimenta sospechas sobre un posible cambio de rubro hacia la explotación puramente inmobiliaria (alquiler de locales) en detrimento de la venta minorista.
Efecto dominó: Un sector en terapia intensiva
Libertad no es una isla en este proceso de deterioro. Firmas de peso como Vea, Yaguar, Easy y Caromar también reportan dificultades para sostener sus estructuras actuales. La caída en las ventas —que afecta incluso al rubro alimenticio básico— ha puesto en jaque la sostenibilidad de los grandes centros de compra.
Los factores de la crisis:
1.Deterioro del ingreso: La pérdida del poder de compra de las familias ha desplazado el consumo hacia segundas marcas o canales de cercanía más económicos.
2.Costos fijos insostenibles: El aumento de tarifas logísticas y energéticas golpea la logística de las grandes superficies.
3.Rumores de venta: En el mercado financiero crece la versión de que el grupo vinculado a La Anónima estaría interesado en absorber las sucursales de Libertad, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad de los convenios laborales vigentes.
La respuesta sindical y el fantasma de la desocupación
Desde las entidades gremiales, la preocupación es unánime. El temor a despidos en cadena en provincias como Formosa y el resto del NEA se fundamenta en la falta de garantías oficiales por parte de las empresas. Los representantes de los trabajadores exigen mesas de diálogo para conocer los planes de inversión o desinversión de las firmas, advirtiendo que la "modernización" de los locales no puede ser sinónimo de destrucción de puestos de trabajo.
El sector atraviesa una etapa de transición donde el concepto de "hipermercado" parece estar en vías de extinción, dejando paso a modelos de negocio más magros en personal y superficie, pero con un costo social que ya se cuenta por cientos de familias sin sustento en las economías regionales.
