El cierre de 2025 dejó un mensaje claro para el sector: los valores son históricamente altos, pero el ritmo de aumentos finalmente ha pisado el freno, permitiendo que la previsibilidad vuelva a ser la moneda de cambio en las obras.
Los números del nuevo equilibrio
El último reporte de APYMECO revela una fotografía precisa del momento. Construir un edificio de departamentos en Argentina hoy requiere una inversión de aproximadamente $1.994.700 por metro cuadrado.
Lo verdaderamente novedoso no es el monto, sino la dinámica. Durante 2025, el costo de construcción acumuló un alza del 24,71%, una cifra que palidece frente a los saltos abruptos del 2024. Diciembre, con un incremento de apenas el 0,56%, consolidó esta tendencia de "aterrizaje suave".
El "metro cuadrado" en moneda dura
Para el inversor que piensa en dólares, el escenario presenta un alivio moderado. El m2 cerró el año en USD 1.334, registrando una baja del 3% respecto a los picos de noviembre.
Aunque los referentes del sector, como Gustavo Marín y Germán Gómez Picasso, coinciden en que estos valores siguen siendo elevados —lejos de los USD 1.000 históricos que dinamizaban los proyectos masivos—, la menor volatilidad cambiaria está eliminando el "recargo por expectativa" que antes inflaba los precios de los materiales por temor a la devaluación.
El semáforo de materiales y mano de obra
La estabilidad no es uniforme en todos los rubros. Mientras la mano de obra se mantuvo prácticamente plana a fin de año, algunos insumos mostraron comportamientos dispares:
·En alza: Porcelanatos (+5,8%) y cemento (+3,9%) siguen presionando el presupuesto.
·Estables: Cal, yeso y artefactos sanitarios no registraron variaciones, permitiendo cierres de etapas con mayor holgura.
·Actividad: Un dato que enciende alarmas es la caída del 9,7% mensual en los despachos de cemento, señal de un nivel de actividad que todavía se mueve de forma selectiva y cautelosa.
Tres claves para construir en 2026
Con este nuevo mapa de costos, la estrategia de los desarrolladores ha cambiado drásticamente:
1.Selectividad Geográfica: Al ser el costo del hormigón uniforme, los proyectos se concentran en barrios de niveles altos que puedan convalidar el precio final de venta.
2.Insumos Mixtos: Se prioriza el acopio de materiales nacionales para ganar previsibilidad, reservando el cupo de importados solo para terminaciones de alta gama.
3.El factor Crédito: El mercado ya no mira solo el costo, sino la financiación. La esperanza del sector para 2026 reside en la penetración de las hipotecas para vivienda nueva, un motor necesario para que la demanda acompañe el elevado costo de reposición.
Perspectiva del experto: "No veo que los costos sigan subiendo en dólares; la tendencia es hacia una moderación gradual desde los actuales USD 1.600 hacia niveles más competitivos", señala Sebastián Orlandi (FLAMMA).
La construcción en Argentina ya no es una apuesta a ciegas contra la inflación, sino un ejercicio de precisión donde la logística, el acopio inteligente y el nicho de mercado definen quién sobrevive al modelo de "costos altos y márgenes finos".
