La histórica planta de Ford en General Pacheco, un bastión de la industria automotriz argentina con 65 años de trayectoria, se encuentra en una encrucijada dialéctica y financiera. A pesar de haber inyectado USD 870 millones en la última década, la multinacional estadounidense ha enviado un mensaje que retumba en los despachos oficiales: sin una reducción drástica de la presión fiscal, la viabilidad de la planta tiene fecha de vencimiento.
La "Mochila del 12%": el lastre de la Ranger
El conflicto central no radica en la eficiencia técnica —Pacheco es hoy un centro de vanguardia— sino en el costo de salida. Según Martín Galdeano, presidente de Ford Sudamérica, cada pick-up Ranger que cruza la frontera carga con un 12% de impuestos distorsivos en su precio FOB.
Esta carga impositiva, que combina gravámenes nacionales, provinciales (Ingresos Brutos) y tasas municipales, actúa como un ancla frente a competidores globales como México, Brasil o el sudeste asiático, donde la exportación de valor agregado no solo no se grava, sino que se incentiva.
El fantasma del "efecto Brasil"
La advertencia de Ford no es una amenaza vacía. La memoria industrial reciente registra el traumático repliegue de la marca en 2021, cuando cerró sus cinco fábricas en Brasil tras un siglo de permanencia, dejando el camino libre para que gigantes chinos como BYD ocuparan su lugar.
En Argentina, la planta de Pacheco sobrevivió a aquella reestructuración global especializándose exclusivamente en la Ranger, pero la caída del 10,3% en las exportaciones del sector durante el último año ha encendido las alarmas sobre la sostenibilidad de este modelo monoproducto si no se mejora la competitividad cambiaria e impositiva.
Inversión bajo advertencia
Paradoxicamente, el reclamo llega junto a un nuevo desembolso de USD 170 millones destinados a la Ranger Tremor y la versión híbrida enchufable. Esta inversión busca mantener la planta en la frontera tecnológica, pero el mensaje corporativo es inequívoco: la tecnología no alcanza si el Estado no alivia la carga.
Las demandas de la automotriz se centran en tres ejes:
1.Consenso Multijurisdiccional: Que Nación, Provincia y Municipios coordinen la baja de tasas.
2.Fomento Autopartista: Eliminar gravámenes que encarecen los componentes locales.
3.Equidad Regional: Igualar las condiciones de exportación con los socios del Mercosur y mercados globales.
Un futuro en suspenso
El Gobierno se encuentra ante un desafío complejo. Por un lado, la necesidad de recaudación; por otro, el riesgo de perder a uno de los mayores empleadores industriales del país. La frase de Galdeano, "una planta sin exportaciones es una planta sin futuro", resume la fragilidad de un polo productivo que hoy compite más contra el sistema tributario local que contra las otras terminales del mundo.
