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El panorama para la industria nacional suma un nuevo capítulo crítico. Tras el impacto social que generó el cierre de la fabricante de neumáticos Fate, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) presentó un informe demoledor sobre el estado del sector durante el primer mes del año. La actividad metalúrgica registró una contracción del 6,2% interanual, consolidando una tendencia recesiva que parece no encontrar piso.

Capacidad ociosa en niveles récord


Uno de los puntos más preocupantes del reporte es el uso de la capacidad instalada, que se desplomó hasta el 40,6%. Este indicador, que mide cuánto del potencial productivo de las fábricas está realmente en marcha, alcanzó su punto más bajo en los últimos cuatro años.

En términos prácticos, esto significa que más de la mitad de las máquinas y estructuras industriales del país están detenidas. Según los referentes del sector, este escenario no solo refleja la falta de demanda actual, sino que confirma un carácter recesivo que pone en riesgo la supervivencia de las plantas a mediano plazo.

Un retroceso que golpea a todos los rubros

A diferencia de otros periodos donde algunos sectores lograban sostenerse, enero mostró una caída generalizada sin excepciones. Entre los rubros más afectados se encuentran:

Fundición: El sector más golpeado con un retroceso cercano al 18%.

Autopartes y Carrocerías: Con bajas que oscilan entre el 6% y el 8,5%, vinculadas directamente a la crisis del consumo y la competencia externa.

Maquinaria Agrícola y Equipo Eléctrico: También operaron en terreno negativo, reflejando el freno en la inversión técnica.

El impacto en el empleo y la advertencia de los industriales

Elio Del Re, presidente de ADIMRA, fue enfático al señalar que la industria nacional se encuentra atrapada entre dos frentes nocivos: un elevado nivel de importaciones que desplaza la fabricación local y un consumo interno en retroceso.

Esta combinación ya está drenando los puestos de trabajo. Las estadísticas oficiales del sector indican que el empleo metalúrgico cayó un 2,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Para los industriales, el cierre de grandes jugadores como Fate es la manifestación más visible de un fenómeno que está erosionando silenciosamente a toda la cadena de valor metalmecánica del país.