Tras el cierre de la planta de FATE y la pérdida de 920 empleos directos, referentes del sector advierten que Bridgestone y Pirelli enfrentan problemas similares. Aseguran que la competencia con China es "imposible" sin medidas de protección.
El cierre de la planta de FATE, una de las fabricantes de neumáticos más importantes de Argentina, ha disparado una señal de alarma que trasciende a la compañía. Según el empresario Roberto Méndez, titular de la cadena Neumen, este no es un hecho aislado sino el inicio de un proceso que podría arrastrar a toda la producción nacional.
Desventaja estructural y falta de controles
La competencia con los productos provenientes de China coloca a las plantas locales en una situación crítica. Méndez detalló los puntos clave de esta crisis:
Diferencia de precios: Los neumáticos chinos llegan al mercado con valores hasta un 30% menores que los nacionales.
Capacidad de producción: "En China producen en un día lo que acá se fabrica en un mes y medio", explicó el empresario, resaltando la escala masiva del país asiático.
Ausencia de controles (CHAS): Se denunció que actualmente no se exige rigurosamente el Certificado de Homologación de Autopartes de Seguridad (CHAS), lo que permite el ingreso de cubiertas sin evaluar su composición y calidad.
Seguridad en riesgo: Méndez advirtió que, ante la pérdida de poder adquisitivo, el consumidor elige "la cubierta más barata" sin mirar la calidad, lo que representa un peligro vial: "Arriba del coche subís a tu familia y tenés que cuidar que no explote".
El impacto en el empleo
La caída de FATE no solo afecta a sus 920 operarios. Se estima que por cada compañía que cierra, se pierden entre 2.000 y 3.000 puestos indirectos vinculados a servicios, transporte e insumos. En total, el sector calcula que cada cierre arrastra cerca de 3.500 empleos.
El pedido de medidas "Antidumping"
El sector reclama una acción coordinada y urgente por parte del Gobierno Nacional. La propuesta central es la implementación de aranceles antidumping específicos para los productos chinos, similares a los que existen en otras partes del mundo, para proteger la mano de obra argentina.
Méndez citó como antecedente negativo el caso de Chile, donde la desaparición de la producción local permitió el ingreso de 270 marcas chinas, eliminando cualquier posibilidad de competencia para firmas tradicionales como Pirelli o Bridgestone.
"No es la última que cierra, es la primera. Si no ponen antidumping, cada día va a ser más complicado". — Roberto Méndez, referente del sector.
Esta situación en el conurbano bonaerense resuena con la realidad de Pauny en Las Varillas, configurando un escenario donde la apertura de importaciones y la competencia asiática se posicionan como el principal desafío para la supervivencia de la industria argentina en 2026.
