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El Palacio de Hacienda, dirigido por Luis Caputo, ha profundizado el ajuste de caja mediante la suspensión total de los reintegros impositivos a las empresas exportadoras. Datos internos de la recaudación de febrero revelan que el Estado nacional no efectuó pagos por devoluciones de IVA, una maniobra que busca sostener el superávit fiscal en un contexto de fuerte caída de los ingresos públicos.


Cuentas en cero y deuda acumulada

De acuerdo con registros desagregados del último mes, los casilleros correspondientes a "Devoluciones" y "Reintegros" de IVA exportador mostraron una ejecución nula. Esta parálisis contrasta con el mismo período del año anterior, cuando el fisco desembolsaba sumas millonarias para cumplir con este mecanismo técnico.

Cabe recordar que, por normativa tributaria, las exportaciones no están gravadas con el IVA. Por lo tanto, el Estado debe reintegrar a las empresas el impuesto que estas pagaron previamente en su cadena de producción. Al interrumpirse estos pagos, el sector privado se ve obligado a financiar involuntariamente al Tesoro Nacional, transformando su crédito fiscal en una deuda estatal que no deja de crecer.

El fantasma de la "bonificación" de la deuda

La preocupación entre los empresarios del agro y las economías regionales se ha disparado ante la posibilidad de que el Gobierno aplique una estrategia similar a la utilizada con las constructoras de obra pública. Los puntos clave del conflicto son:

·Postergación de pagos: El Ejecutivo ya había intentado convertir estos saldos en instrumentos financieros utilizables recién a partir de 2027.

·Costo financiero: Las empresas advierten que el retraso encarece la operatividad, ya que deben cubrir con recursos propios el bache que deja la falta de devolución de impuestos.

·Uso de bonos: Crece el rumor de que Economía planea cancelar estas deudas mediante la entrega de títulos públicos en lugar de efectivo, lo que el sector califica como un "default comercial" encubierto.

Un escenario de recaudación crítica

Este freno en los reintegros coincide con un desplome interanual de la recaudación del 9,5% registrado en febrero, una tendencia que amenaza con repetirse durante el presente mes. La necesidad de mostrar disciplina fiscal ha llevado al Gobierno a "estirar" los plazos de pago con sus acreedores comerciales, tensando al máximo la relación con uno de los pocos sectores que genera divisas genuinas para el país.

Desde el ámbito exportador señalan que esta situación se vuelve insostenible en un contexto de márgenes ajustados y caída de la actividad económica, advirtiendo que la falta de fluidez en los reintegros podría terminar afectando los niveles de ventas al exterior en el corto plazo.