Por segundo mes consecutivo, la subida de precios en Argentina mostró una rigidez que desafía las proyecciones oficiales.
Según el último informe del INDEC, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de febrero se ubicó en el 2,9%, calcando la cifra registrada en enero.
Este dato representa un quiebre en la tendencia alcista que se venía observando desde septiembre de 2025, logrando una estabilidad relativa tras medio año de aceleración constante. Con estos números, la inflación interanual se posiciona en un 33,1%.
Radiografía de los aumentos: qué subió más
El motor principal de la inflación durante febrero no fueron los alimentos, sino los servicios regulados. El rubro de Vivienda, agua, electricidad y gas lideró las subas con un incremento del 6,8%, reflejando el impacto de los ajustes tarifarios.
En segundo lugar, el sector de Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un alza del 3,3%, presionando directamente sobre el bolsillo de los consumidores. En la otra vereda, el segmento de indumentaria y calzado fue el que mostró el comportamiento más moderado del mes.
El costo de no ser pobre: casi 1,4 millones de pesos
El informe también actualizó los valores de las canastas básicas, evidenciando lo que hoy cuesta subsistir en el país:
·Línea de Pobreza: Una familia tipo de cuatro integrantes necesitó $1.397.671,83 para no ser considerada pobre, un 2,7% más que el mes anterior.
·Línea de Indigencia: Para un solo adulto, el umbral mínimo para cubrir necesidades alimentarias básicas se fijó en $208.443, mientras que para no caer bajo la línea de pobreza individual se requirieron $452.321.
El escenario en Córdoba
En la provincia mediterránea, la inflación marchó apenas por debajo de la media nacional, registrando un 2,6% mensual. Lo más destacado en Córdoba fue la brecha entre bienes y servicios: mientras que los productos aumentaron un 2,5%, los servicios treparon un 2,9%. En términos anuales, la provincia acumula una inflación del 31,9%.
Este panorama se da en un contexto institucional complejo para el INDEC, marcado por la reciente salida de su dirección y los debates sobre los cambios en las metodologías de medición estadística.
