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El último informe elaborado por la junta interna de ATE en el INDEC arroja cifras alarmantes sobre la realidad económica de los hogares argentinos. Durante febrero de 2026, una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos menores— necesitó $2.274.000 para cubrir la canasta de consumos mínimos, una cifra que en la Patagonia suele verse incrementada por los costos logísticos y de servicios regionales.


Radiografía del gasto familiar

El estudio detalla cómo se divide el presupuesto mensual necesario para no caer bajo la línea de vulnerabilidad:

·Alimentos: Demandó más de $618.000 al mes.

·Vivienda: El costo habitacional se ubicó en torno a los $534.000.

·Transporte y esparcimiento: Sumaron otros $555.000, un rubro sensible en provincias como Neuquén debido a las grandes distancias.

·Crianza: El costo específico de mantener a un hijo (alimentación, educación, salud y vestimenta) trepó a los $620.000.

La brecha salarial en Neuquén y la región

Aunque la inflación registró un 2,9% tanto en enero como en febrero, la preocupación central radica en la distancia entre los precios y los ingresos. Mientras que la canasta básica familiar supera los 2,2 millones de pesos, muchos salarios promedio se mantienen en la franja de los $450.000.

Esta diferencia obliga a los trabajadores de la región a realizar ajustes drásticos en rubros como ocio y calidad alimentaria, mientras que los gastos en salud y educación privada se vuelven prácticamente inalcanzables para los sectores medios.

Desafío estructural y estrés económico

La tendencia refleja una pérdida sistemática de la capacidad de ahorro y planificación. En un contexto donde Neuquén continúa recibiendo un flujo migratorio constante de familias atraídas por la actividad hidrocarburífera, el costo de los servicios y alquileres presiona aún más sobre el bolsillo local.

La falta de correlación entre el ritmo de aumento de los gastos cotidianos y la actualización salarial profundiza la desigualdad, dejando a miles de hogares patagónicos en una situación de extrema fragilidad ante cualquier imprevisto o emergencia médica.