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El mapa industrial de Santa Fe suma un nuevo capítulo de retroceso. La firma Frimetal, responsable del ensamblado de la marca Electrolux, confirmó que a partir de mayo dejará de fabricar su línea de heladeras. Esta decisión marca el punto más crítico de un proceso de desinversión que ya había golpeado al sector de cocinas a principios de este año.


Un modelo productivo en retirada

La planta rosarina atraviesa una metamorfosis forzada por la coyuntura económica. Con este nuevo recorte, la fábrica pasará de ser un polo integral de electrodomésticos a sostener una operatividad mínima. El esquema de supervivencia previsto para los próximos meses se basará en:

·Continuidad parcial: Solo se mantendrá activa la fabricación de lavarropas y freezers.

·Abandono definitivo: Tras el cierre de la línea de cocinas en enero, la salida de las heladeras del catálogo de producción local se considera irreversible.

·Cambio de perfil: La empresa se encamina hacia un modelo centrado en la importación o el ensamble de componentes terminados, dejando atrás la manufactura de piezas clave.

El impacto en el empleo: una nómina reducida al mínimo

La caída de la actividad ha tenido un correlato directo y dramático en la fuerza laboral de la planta. Las cifras reflejan la magnitud del achicamiento:

1.Dotación original: 750 operarios.

2.Planta actual: 250 trabajadores.

3.Proyección post-mayo: Se estima que solo 150 empleados permanecerán en sus puestos para cubrir las tareas remanentes.

Radiografía de un sector en emergencia

El cierre de líneas en Frimetal no es un caso aislado, sino el síntoma de una parálisis generalizada en la industria santafesina. Según datos de la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE) y ADIMRA, el escenario para la línea blanca es alarmante:

·Derrumbe sectorial: La fabricación de aparatos de uso doméstico cayó un 37,2% interanual.

·Capacidad ociosa: En el sector metalúrgico nacional, más de la mitad de la infraestructura instalada permanece sin uso (la utilización cayó al 41,8%).

·Factores determinantes: La pérdida del poder de compra de los consumidores, sumada a la competencia de productos importados por la apreciación cambiaria y los altos costos financieros, han vuelto inviable la inversión productiva en el corto plazo.

Expectativas: El panorama a futuro es conservador. De acuerdo a los relevamientos industriales, el 60% de las empresas del rubro no prevé una recuperación o cambios positivos en el volumen de producción para lo que resta del semestre.