El precio de la súper llegó a U$S 1,35 por litro en septiembre, mientras las ventas acumulan siete meses consecutivos de retrocesos.
La menor demanda limita la capacidad de las petroleras para trasladar al surtidor el fuerte aumento del petróleo internacional.
El mercado de combustibles atraviesa una situación de tensión entre precios crecientes y una demanda que no logra recuperarse. El consumo acumuló una baja de 5,36% entre enero y agosto de 2026 frente al mismo período de 2023, mientras que el valor de la nafta en dólares ya superó al de Estados Unidos y Brasil.
En septiembre, el litro de nafta súper llegó a U$S 1,35 en Argentina, contra U$S 1,18 en Estados Unidos y U$S 1,26 en Brasil. De esta manera, el combustible argentino quedó 14,8% por encima del precio estadounidense.
La presión sobre los precios se intensificó durante las últimas semanas por la suba del petróleo internacional. El Brent llegó a ubicarse alrededor de U$S 105 por barril, frente a un valor de referencia interno que se encontraba entre U$S 80 y U$S 85.En ese contexto, Shell, Axion y Puma aplicaron incrementos de entre 2% y 5% en sus combustibles.
YPF, que concentra alrededor del 55% de las ventas minoristas, optó por un ajuste mucho más moderado, de apenas 1% promedio.
La diferencia responde también al comportamiento de la demanda. Con siete meses consecutivos de caída, un aumento mayor puede traducirse en una pérdida adicional de volumen. Pero mantener los precios por debajo de los competidores también tiene un costo para la petrolera, porque puede atraer clientes pero reducir el margen por litro.
El petróleo presiona, pero el consumo pone un límite
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que las compañías están utilizando un esquema de amortiguación de precios, conocido como buffer, para evitar trasladar de inmediato toda la variación internacional del crudo.
"Cualquier aumento que estén haciendo está dentro de un programa de buffer, porque el aumento sería muy grande", señaló.
Marín también advirtió sobre el escenario si el petróleo permanece elevado: "Si el precio se mantiene alrededor de los USD 100 por mucho tiempo, Argentina va a pagar a USD 100".El problema es que los aumentos ya comenzaron a impactar sobre un mercado debilitado. En agosto se vendieron 1.389.254 metros cúbicos de combustibles, contra 1.420.350 millones de metros cúbicos en el mismo mes de 2025. La caída interanual fue de 2,19%, luego de un retroceso de 5,53% en julio.
La nafta súper, que representa el 41% del mercado, fue la que más redujo sus ventas, con una baja de 3,66%. También retrocedieron el gasoil común (-3,02%) y la nafta premium (-2,16%). La única excepción fue el gasoil premium, que aumentó 2,75%.El retroceso alcanzó a las principales empresas del sector.
YPF comercializó 765.835 metros cúbicos en agosto, un 2,08% menos que un año antes, mientras que Shell registró una disminución de 2,06%.La evolución de los precios ayuda a explicar parte de la retracción. En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper pasó de $1.566 en enero a $2.059 en septiembre, un incremento del 31,4%.A esto se suma el efecto impositivo.
Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026, el impuesto a los combustibles líquidos (ICL) aumentó 240% en términos reales. Su participación en el precio final de la nafta pasó del 8,9% al 19,8%.El Gobierno, sin embargo, volvió a postergar parte de las actualizaciones pendientes. El Decreto 1126, publicado el 30 de septiembre, extendió hasta el 1° de noviembre el cronograma para aplicar los incrementos correspondientes a períodos anteriores.
La postergación busca evitar que el ajuste tributario se acumule con las subas que las petroleras ya aplicaron y genere una presión adicional sobre la inflación.
