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El hecho ocurrió durante la madrugada de Año Nuevo. Los delincuentes provocaron destrozos estructurales y se llevaron desde reflectores hasta sanitarios, aunque, afortunadamente, no pudieron impedir que el sistema de bombeo operara con normalidad.

​En un acto de vandalismo que afecta directamente a los vecinos de Plaza Huincul, el nuevo reservorio de agua del Barrio Otaño fue blanco de un importante robo y múltiples destrozos durante la madrugada de este 1° de enero. La infraestructura, que había sido inaugurada recientemente en el mes de octubre, sufrió daños que complicaron la operatividad del servicio en una fecha crítica, por la mayor demanda.

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​Un ataque con desfachatez

​Según se informó, los delincuentes ingresaron a las instalaciones tras dañar las chapas del techo y romper varios candados de seguridad. Lo más llamativo para los encargados fue el descaro de los autores, quienes se llevaron incluso el portón de ingreso del predio.

​Además del portón, el reporte de daños incluyó el robo de sanitarios de donde se llevaron una pileta para lavar las manos y un inodoro.

De la i​luminación, sustrajeron reflectores de iluminación del interior del recinto.

También hubo daños estructurales. Hubo roturas en oficinas administrativas y en el techo para lograr el ingreso.

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​Consecuencias para los vecinos

​El impacto del robo trascendió lo material. Durante la jornada de hoy, el sistema de bombeo no pudo comenzar a operar en tiempo debido a los daños sufridos, lo que dificultó la normal provisión de agua en el sector.

​"Es sorprendente que roben instalaciones que son para el beneficio de todos", comentaron fuentes cercanas al lugar, lamentando que una obra tan nueva ya haya sido blanco de la delincuencia.

​Una problemática recurrente

​Este ataque no es un hecho aislado, sino que se suma a una preocupante tendencia en la ciudad. Los paseos municipales se han convertido en objetivos permanentes de vandalismo y robos, lo que genera un perjuicio constante al patrimonio público y a los espacios que utilizan los vecinos para su recreación.

Esta recurrencia, siembra dudas respecto a la intencionalidad de los ataques. Obviamente, dejar fuera de servicio el acueducto hubiera provocado una olla de reclamos al municipio, analizaron allegados al Ejecutivo.