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A través de una presentación administrativa ingresada formalmente este lunes en la Municipalidad, se le exigió al intendente decretar la emergencia ambiental y sanitaria del sistema cloacal de la localidad. La intimación reclama además el congelamiento inmediato del nuevo Código Urbanístico y del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), argumentando que la infraestructura técnica actual se encuentra desbordada y vierte efluentes contaminantes de manera directa a las cuencas hídricas locales. (Fotos gentileza: lamontaña.com.ar)


El requerimiento legal, amparado en el artículo 24 de la Carta Orgánica Municipal —que obliga a interrumpir cualquier acción que genere un daño ecológico inminente—, busca frenar las autorizaciones de excepciones inmobiliarias y la densificación habitacional en sectores desprovistos de factibilidad real.

 

El detonante: Un informe técnico que reconoce décadas de desinversión

El reclamo administrativo toma como base un documento oficial emitido el pasado 12 de mayo por la presidencia de la Cooperativa de Agua Potable. En dicha auditoría se admite que las dos unidades de tratamiento del casco urbano —la planta PTE-1, ubicada en la costa del Lago Lácar, y la PTE-3, emplazada en Vega Chica— trabajan al límite crítico de sus posibilidades con tecnología obsoleta montada en 1996.

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El informe revela un panorama de desinversión sistemática en la comarca andina:

·Proyectos postergados: Los sucesivos planes directores proyectados en los años 2008, 2018 y el planificado para 2028 jamás se ejecutaron.

·Obras paralizadas: A la fecha del reclamo, el Estado municipal carece de licitaciones adjudicadas, presupuestos asignados o frentes de obra en ejecución.

Gravedad hídrica: Miles de metros cúbicos de efluentes sin procesar

La presentación pormenoriza el pasivo ambiental que afecta de manera directa a los arroyos locales y pone en riesgo tanto la salud de la población como la actividad turística. El escenario se divide en dos focos de contaminación estructural:

·Foco Arroyo Pocahullo (PTE-1): Se constató que durante el mes de marzo se vertió al torrente un promedio diario de 1.589 metros cúbicos de líquidos cloacales crudos antes de su desembocadura en el Lago Lácar. La saturación de la planta genera eventos crónicos de bypass. El peligro aumentó desde fines de 2025 debido a la avería del grupo electrógeno de respaldo; un apagón eléctrico provocaría una descarga masiva y directa sobre el lago.

·Foco Arroyo Calbuco (PTE-3): Los desechos se arrojan de manera cruda al cauce debido a que la planta carece de módulos de pretratamiento primario.

A esto se suma un déficit superior al 80% en los esquemas de procesamiento de barros residuales respecto a las metas del propio Plan de Gestión Ambiental del municipio, dejando a numerosos barrios de la periferia y áreas de mallines completamente desprotegidos.

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Exigencias y control ciudadano

Ante lo que consideran un riesgo sanitario concreto en pleno ejido urbano, la intimación administrativa solicita al Poder Ejecutivo y al Concejo Deliberante la adopción de medidas de contingencia urgentes. Además de la reposición obligatoria del equipamiento eléctrico de la PTE-1, se pide suspender la firma de nuevas factibilidades comerciales y residenciales hasta que existan contratos de ampliación de red con financiamiento asegurado.

Por último, el escrito propone crear un esquema de fiscalización permanente. Este mecanismo incluye la puesta en marcha de auditorías técnicas externas, la publicación digital y mensual de los volúmenes de vuelcos y episodios de bypass, y la conformación de una mesa de monitoreo vecinal e independiente junto a la Defensoría del Pueblo y del Ambiente.