30-12-1963 / 04-01-2026
Tú huella es imborrable, querida amiga, aunque ya no estés físicamente, siento tu risa y tu voz en cada recuerdo que guardo. Las charlas interminables, los secretos compartidos y las risas espontáneas siguen latiendo en mi corazón.
Gracias por enseñarme a valorar la amistad verdadera.
Rubén Peresutti.
