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Lo que comenzó como una presunta persecución por robo terminó en tragedia y en un complejo escenario judicial. Tras permanecer diez días en estado crítico, Nicolás Alejandro Varas Frías falleció en el Hospital Central de Mendoza, luego de haber sido embestido y arrastrado cientos de metros por un vehículo. Ante este desenlace, la Justicia ha decidido elevar los cargos contra los responsables a una de las calificaciones más severas del código penal.

El origen del conflicto

El violento episodio se desencadenó la noche del 26 de diciembre. Según el testimonio del conductor del vehículo, identificado como Lucas Mariano Tello Sánchez, el joven de 19 años le habría sustraído pertenencias personales (celular, calzado y cascos) mientras se encontraba en una plaza junto a su pareja,

Micaela Natalí Lucero, y un familiar.

Lejos de dar aviso a las autoridades, Tello Sánchez decidió perseguir al supuesto asaltante a bordo de su Volkswagen Gol. El desenlace fue devastador: al alcanzarlo en el cruce de Alpatacal y Godoy Cruz, el automóvil impactó contra la víctima y la arrastró por aproximadamente 350 metros.

De lesiones gravísimas a homicidio

El impacto inicial le provocó a Varas Frías la pérdida de ambas extremidades inferiores. Sin embargo, su organismo no resistió las lesiones generales y, tras una agonía en terapia intensiva, su familia confirmó su deceso recientemente.

Cambios en la situación procesal:

·Nueva imputación: La fiscal Claudia Ríos modificó la carátula inicial tras el fallecimiento.

·Cargos actuales: Tanto el conductor como su acompañante enfrentan ahora la acusación de homicidio agravado por alevosía.

·Situación de detención: Ambos permanecen bajo custodia, con un panorama legal mucho más oscuro tras confirmarse la muerte del joven.