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Lo que debía ser una recomendación preventiva terminó en un acto de violencia extrema. Un agente del Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF) resultó herido en una mano tras ser agredido por el dueño de un camping en la zona de la Ruta Provincial 83 en El Manso. El conflicto se desencadenó cuando el trabajador, cumpliendo con los protocolos de emergencia por riesgo de fuego, solicitó que se extinguiera un fogón ilegal.

La agresión no fue casual. Según relató la familia de la víctima, el hostigamiento comenzó luego de que el brigadista —atendiendo la preocupación de turistas por un fuego de grandes dimensiones— diera aviso a las autoridades de guardia.

Al día siguiente, el atacante lo emboscó en la entrada de la subcentral, donde lo golpeó y lo hirió con un cuchillo. Además de la lesión física, la familia denunció un clima de persecución, asegurando que las amenazas de muerte continúan de forma telefónica y personal.