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Un control de rutina en el Establecimiento Penitenciario N° 5 de Villa María derivó en un operativo de la Fuerza Policial Antinarcotráfico, tras detectarse que una adolescente intentaba ingresar estupefacientes ocultos en su cuerpo. Por el hecho, tanto la menor como su progenitora fueron puestas a disposición de la Justicia.

Detección mediante tecnología de escaneo

El episodio tuvo lugar durante el protocolo de inspección de visitantes. La pericia del personal penitenciario, apoyada en el uso de un body scanner (escáner corporal), permitió identificar anomalías en la imagen de la menor. El dispositivo reveló la presencia de objetos extraños, lo que activó de inmediato el protocolo de requisa exhaustiva.
Incautación de estupefacientes

Tras la revisión, las autoridades confirmaron el hallazgo de tres paquetes que contenían sustancias prohibidas:

·Marihuana: Un envoltorio con un peso de 207 gramos.

·Cocaína: Una dosis fraccionada de 19 gramos.

La magnitud del cargamento sugiere que la droga no era para consumo personal de un interno, sino que podría estar destinada a la comercialización dentro del pabellón, una línea de investigación que la fiscalía sigue de cerca.

Consecuencias legales y protección de la menor

La fiscalía de turno intervino de manera inmediata, disponiendo la detención de la madre bajo la acusación de suministrar estupefacientes y, fundamentalmente, por el agravante de utilizar a una menor para la comisión del delito. La joven también fue demorada mientras se le brinda asistencia a través de los organismos de protección de la niñez y adolescencia.

Actualmente, las investigaciones se centran en determinar quién era el destinatario final del cargamento dentro del penal y si existe una red de tráfico que utiliza sistemáticamente a visitantes para vulnerar los anillos de seguridad del establecimiento cordobés.